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Comenzar un año sabiendo lo que ya hemos avanzado, produce cierto alivio. En la revista Wired Science aparece una noticia sobre los 10 descubrimientos científicos más importantes del año pasado: Top Scientific Breakthroughs of 2009.

Estos hallazgos van desde la confirmación del elemento 114 en la tabla periódica de los elementos, hasta los estudios con terapia de genes.

El descubrimiento No. 5 se refiere al daño que ocasiona el  componente Bisphenol A en plásticos. “Durante años, el aditivo plástico Bisfenol A fue el centro de una amarga batalla de la salud ambiental. Los investigadores señalaron que estudios muestran que sus cualidades de estrógeno-replicado causó cáncer y daños en el desarrollo en animales de laboratorio, y podría hacer lo mismo en personas. Los fabricantes de plástico dijeron que las pruebas con animales no pueden sustituir a los estudios en humanos. El público en EE.UU. – de los cuales 90 por ciento tienen niveles detectables de BPA en sus cuerpos – fue atrapado en el fuego cruzado.

En noviembre pasado, los epidemiólogos realizaron un estudio de BPA en seres humanos. En 164 hombres trabajadores de las fábricas chinas expuestas a altos niveles de BPA, la disfunción sexual severa era rampante. Sus exposiciones fueron muy superiores a la mayoría de la gente”.

BPA (bisfenol A) es una resina sintética, diseñada en la década de los sesenta, que se utiliza en los envases de alimentos, sellos dentales y en productos de policarbonato plástico, que incluyen desde los CDs y lentes, hasta vajillas y envases para alimentos y bebidas, así como botellas para bebés. BBP (n-butil benzil ftalato) es un plástico ampliamente utilizado en la envoltura de alimentos y cosméticos.

Ya no se podrá decir que el BPA afecta solamente a los animales de laboratorio. Éstas son las noticias que confirman diariamente nuestra calidad de “sobrevivientes”.