El trabajo de buscar en la naturaleza formas y mecanismos que puedan ser estudiados y sintetizados para luego extrapolarlos en materiales tecnológicos es la esencia de los estudios llamados Biónica. Recientemente se ha utilizado el término Biomimicry también para esta práctica.

De esta disciplina seguiremos buscando ejemplos e informando sobre sus principios, nuevos hallazgos, aplicaciones y resultados. Lo cierto es que encontramos estas dos referencias que nos parecen muy importantes.

La primera tiene que ver con un estudio de los sistemas de armas en animales o Resultados extravagantes de la carrera de los armamentos en la naturaleza (Extravagant Results of Nature’s Arms Race).

Una de las mayores dificultades para un correcto uso de la Biónica es poder extraer del análisis de la naturaleza los elementos correctos que puedan aterrizar en una respuesta formal. Los análisis realizados por especialistas de otras áreas como biólogos o zoólogos sirven para entender las condiciones generales del objeto de estudio: razones evolutivas, posibles funciones, principios del crecimiento, etc.

Para los diseñadores, esta información tiene que convertirse en un lenguaje más cercano como: patrones de crecimiento, geometrías, estructuras, etc. Aquí hay buena información refererida particularmente a los sistemas que han desarrollados los animales como defensa.

La segunda referencia se trata del resumen de 10 aplicaciones concretas de biónica, Biomimicry: Design Inspirations from Nature. Una de ellas se refiere al trabajo realizado por el diseñador venezolano y buen amigo Franco Lodato, del cual haremos una materia más adelante. La referencia del trabajo de Franco es: “Por más de 100 años, la empresa de equipos deportivos CAMP había hecho piolets o piquetas, instrumentos para montañismo, con mangos rectos. “Cuando CAMP vino a mí, lo primero que hice fue preguntar:’ ¿Cuál es el mejor ejemplo de un martillo en la naturaleza? ‘, dijo Lodato. Focalizado en el pájaro carpintero, Lodato se centró en la parte inferior de la cabeza del hacha y añadió una ligera curva a la columna vertebral. Un buen ejercicio de biónica y biomimicry para desarrollar este Camp Woodpecker Ax. El resultado fue una herramienta con mejor ángulo para su manipulación, mejor ‘swing’, más equilibrado, un golpe más eficiente, y un producto de superventas para CAMP”.