Este Post es algo más que una simple declaración de sorpresa por un nuevo gadget en el mercado. En esa idea de la persistencia de la forma, algunos objetos de uso cotidiano retornan a las formas y usos que alguna vez tuvieron.

El inventor suizo Abraham Louis Breguet construyó en 1812 el primer reloj de pulsera para Caroline, la reina de Nápoles y hermana menor de Napoleón. En el año 1900, el brasileño y pionero de la aviación Alberto Santos-Dumont pidió a su amigo y relojero parisino Louis Cartier que le fabricara un reloj que pudiera llevar en la muñeca durante sus viajes. Así nació comercialmente el reloj de pulsera. Casi 200 años después surge un poderoso rival para esa invención portátil del reloj. El teléfono celular, en poco menos de 20 años y con el proceso de minuaturización que aparece constantemente con los cambios tecnológicos, han ocupado buena parte del espacio conquistado por el reloj de muñeca.

En muy corto tiempo dos fenómenos se juntan para devolverle a ese centenario reloj, probablemente el lugar en el cuerpo de mayor y mejor visibilidad. Durante un siglo estuvimos viendo la hora en una cápsula del tiempo sujeta a una correa y atada a la muñeca. Por un lado, comienzan a surgir dispositivos de pulsera para realizar muchas funciones que, valiéndose de la conectividad, arrojan datos a una aplicación que rueda en el teléfono celular. Brazaletes ‘inteligentes’ para todo el mundo.

Al mismo tiempo aparecen tecnologías que prescinden de un soporte físico para mostrar la información, como el proyecto de interface gestual portátil SixthSense desarrollado en 2009 por el investigador Pranav Mistry en el MIT Media Lab o el OmniTouch, un sistema de proyección portátil desarrollado por investigadores de Microsoft Research y la Carnegie Mellon University, que permite a los usuarios convertir las paredes o incluso sus propias manos y brazos en superficies gráficas e interactivas.

SixthSense, 2009. Pranav Mistry – MIT Media Lab.

Así aparece este brazalete, de manera aunque todavía en prototipo, llamado The Cicret Bracelet. Un pequeño emprendimiento en Francia fundado por Guillaume Pommier, que busca financiación para el desarrollo final, puso en un mismo dispositivo las tecnologías de proyección portátil y las formas de brazalete.

Sensores de proximidad en la pulsera Cicret funcionan con el dedo del usuario y les permite interactuar con la pantalla como en cualquier otra pantalla táctil,

Algunas características que ofrece este aparato: la presencia del acelerómetro, tarjeta de memoria (capacidad y cantidad desconocida), procesador (modelo desconocido, el proyecto está en una fase muy temprana de desarrollo), motor de vibración, Micro-USB, sensores de batería, 8 sensores de proximidad, proyector, Bluetooth, módulo Wi-Fi y un indicador LED.

Las transformaciones, en las costumbres de la gente, acompañan los momentos tecnológicos. Las formas regresan, los usos se expanden.

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Información

The Cicret Bracelet
www.cicret.com