Cork Family, 2004. Pequeño juego de mesas a partir de corcho aglomerado liviano. Diseño Jasper Morrison. Producido po Vitra, Suiza.

Hay materiales y procesos que a simple vista pasan la poderosa idea del reciclaje, del uso racional de los recursos naturales, de la sustentabilidad. La no tan nueva pero potente idea del uso de materiales que producen bajo impacto en el ambiente es cada vez más aceptada como un discurso obligatorio para los diseñadores y la industria.

El corcho es uno de estos materiales que apareció para cumplir esos propósitos. Se extrae de la corteza de un árbol llamada alcornoque (bot. Quercus suber L.) que a medida que va creciendo o aumentando su diámetro, va muriendo y va liberando el agua y las paredes celulares de la corteza, van formando una red densa y vacía que forman el saber o corcho. Se recolecta en primavera y crece fundamentalmente en la zonas del mediterráneo: España, Portugal, en Corcéga, Sicilia, Cerdeña y el sur de Italia. Este recurso luego es triturado y se le colocan adherentes para producir un material ‘aglomerado’ de diferentes densidades. Se producen láminas o piezas a partir de moldes, como los famosos corchos para las botellas de vino o elementos para embalajes.

Se trata de un material natural, biodegradable y reciclable que funciona mecánicamente como una esponja con mucha elasticidad y con buena respuesta a la compresión. La cortiça, como se le llama en portugués (cork en inglés), dejó de ser un material reservado para el culto del vino y pasó a ser ‘mainstream’, un material ‘de moda’. Aunque muchos diseñadores ya habían usado el corcho en el diseño y desarrollo de productos, la mayoría de ellos productos innovadores donde el material se convertía en el actor principal, fue probablemente con el mobiliario desarrollado por el diseñador británico Jasper Morrison y fabricado por Vitra que comenzamos a ver más y más productos de corcho.

Una cantidad importante de productos fabricados con este material se encuentran en el área del diseño de mobiliario y particularmente utilizado por diseñadores y empresas europeas que aprovechan la materia prima local en el desarrollo de productos. El diseñador francés Martin Szekely diseñó en 2009 una série limitada de armarios y mesas fabricadas en corcho, llamada Simple Boxes. Productos con muy poca utilización de otros materiales, con presencia y robustez visual.

En Brooklyn, el diseñador Daniel Michalik ha estado trabajando varios años con las posibilidades de este material, realizando investigación y experimentación con formas y procesos. Algunos productos utilizando procesos semi-industriales y otros enteramente realizados a mano, artesanalmente.

Cortiça Chaise Lounge, 2004. Daniel Michalik. Brooklyn, Ny

Pero también se ven aplicaciones recientes donde el material es usado expresamente por sus propiedades de resistencia y flexibilidad, como el caso de los cascos de bicicleta del diseñador francés Kevin Goupil, inspirados en los cascos utilizados por el ejército francés.

Cork Bicycle Helmet, cascos para bicicletas, 2010. Kevin Goupil

Igualmente y de manera totalmente artesanal, la gente de UM Project en Suiza, un estudio y taller fundado por el diseñador de suizo François Chambard egresado del programa de Furniture Design de RISD, diseño una línea de mobiliario llamada U.M.O (Unidentified Magical Object). Se trata de un mobiliario para usos múltiples que juega con la geometría de las iezas para crear diferentes propósitos como producto.

U.M.O. (Unidentified Magical Object), 2010. UM Project, François Chambard.

El material permite transformaciones utilizando procesos de mecanización tradicional como el desvastado en CNC, como la línea de productos PLUG desarrollada por el Thomas Kral, un diseñador francés egresado del Master en Diseño de la escuela Ecal en Lausanne.

Plug Proyect, 2009. Thomas Kral, Suiza. Serie de objetos diseñados con corcho mecanizado en CNC y vidrio. Proyecto de Master en Ecal.

Recientemente el diseñador también francés Gaspard Tiné-Berès, aborda la estrategia conocida como Upcycle desde donde se intenta recuperar no solamente material sino también mecanismos y dispositivos de productos que ya cumplieron su ciclo de vida, para convertirlos en ‘nuevos materiales’. Con el proyecto Short-Circuit, que comenzó en 2011, el diseñador desarrolla una línea de artefactos para la cocina utilizando el corcho como material principal.

El corcho por sus características de material aislante, resistente al agua y antibacterial, es la propuesta de Gaspard donde se revisa el modelo de negocios para la fabricación en principio de cafeteras, jarras y tostadoras de pan que utilizan componentes reusados, así como piezas de vidrio también recicladas, en un sistema de bajo costo, fabricación local y mano de obra no-especializada.

Esta operación de integración de dispositivos eléctricos y electrónicos con material aglomerado, esta vez no con corcho sino con madera, la pudimos ver en el conocido proyecto Jim Nature del arquitecto y diseñador francés Philippe Starck. Un televisor portátil desarrollado en 1994 para la firma Saba, donde el material de recubrimiento, la carcaza del aparato tradicionalmente fabricada en plástico, fue cambiada por madera aglomerada.

Uno de los primeros productos de fabricación masiva donde el material, además de su pertinencia como material resistente a golpes y maltratos (lo que reducía costos en el embalaje para transporte), pasaba el mensaje del reciclaje de manera inesperada y con mucho aliento.

Jim Nature TV portatil, 1994. Diseñado por Philippe Starck para la firma Saba. Madera aglomerada de alta densidad y plástico

Es impresionante la cantidad de productos fabricados con corcho que se pueden encontrar. Fabricados con diferentes procesos y variados propósitos. Sin contar las aplicaciones no tradicionales que son más difíciles de identificar como zapatos, productos médicos, juguetes, autopartes. El corcho es un material 100% natural y su principal y más comercializada aplicación en la fabricación de corchos para botellas de vino que, según cifras de  ReCork América, se venden al año cerca de 13 billones de unidades.

Este número sorprendente crea la plataforma perfecta para la generación de materiales reciclados. Reciclaje que en algunos casos puede ser muy sofisticado y costoso. En otras iniciativas como en proyectos DIY (Do It Yourself , hágalo usted mismo), donde la creatividad individual de la apersonas desborda la práctica profesional de los diseñadores, de donde surgen ideas brillantes e inteligentes de nuevos productos, en muchos otros casos simples composiciones caprichosas.