El invento Hairmat

Desde que la explosión de la plataforma, el pasado 21 de abril, BP ha intentado varias ideas para taponar la fuga de crudo, ubicada a 80 km. de la costa de Lousiana y se ha desplegado una línea de flotadores 30.000 km. Con tantos fondos invertidos en las empresas de energías y con la capacidad de ingeniería que se desarrolla para la optimización en la obtención de recurso energético, es desde la ‘invención’ que aparecen las ideas más innovadoras. Este es el caso del HAIRMAT.

El Estilista de cabellos Phil McCrory, de Alabama, descubrió por primera vez cómo el cabello podría ayudar al medio ambiente de esta manera mientras ve las noticias sobre el derrame de petróleo del Exxon Valdez 1989. Él notó que el pelo de las nutrias de Alaska estaba empapada de petróleo, pero las aguas a su alrededor estaba completamente limpio. Él empezó a probar la cantidad de petróleo que pudo recoger, con los recortes del pelo de su salón, que le llevó a inventar el Hairmat que, además de ser reutilizable, también tiene otros usos sostenibles – que proporciona una liberación lenta de proteína que funciona como un fertilizante natural. Se trata entonces de recortes de pelo (humano o animal) empaquetados en media de nylon.

En las peluquerías se recolectan en promedio cerca de medio kilo al día de recortes de pelo. Se necesita un kilo de pelo para hacer un Hairmat: eso es 30 cm2 y casi 2 cms. de espesor. Esto puede absorber un ‘cuarto’ de aceite en un minuto y puede ser exprimido y utilizado 100 veces, siempre y cuando no se llene de arena.

La organización de reciclaje Hair Lost, Matter of Trust, con sede en San Francisco, California, ha reciclado el pelo durante siete años. El grupo sin fines de lucro colabora con salones en USA y el extranjero para hacer uso de sus cortes y, posteriormente, convierte el cabello en Hairmats que pueden ser utilizados para absorber el aceite de derrames. El potencial es enorme con más de 300, 000 salones de belleza en USA y muchos más en todo el mundo. Los trabajadores del Golfo ya han comenzado a recibir las donaciones de la organización Matter of Trust. Esta gente ya ha comenzado a movilizar salones y generar centros de acopio para la manufactura de los Hairmat.

Donaciones de medias de nylon y recortes de cabello

La noticia más importante en todo el mundo, que nos muestra el algoritmo desarrollado para la aplicación Newsmap, es definitivamente el fracaso de Bp en contener el derrame. Desde la semana pasado se comenzó a usa la operación “top kill”, una la estrategia de inyectar barro a presión en la fuga. En los pasados tres días, los ingenieros de BP inyectaron 30.000 barriles de lodo pesado en el pozo y también otros materiales, como goma, pelotas de golf, dados de plástico, pero todo fue en vano.

Pantalla de la aplicación Newsmap

En el 2009 hubo más de 2.600 derrames de petróleo en todo el mundo. No todos con titulares en la prensa mundial como este de la petrolera británica BP en aguas del Golfo de México y en las cosas del sur de USA, pero todos ellos tuvieron un efecto sobre el medio ambiente. Los actores involucrados en este desastre (trasnacionales, operadoras, contratistas, estados) hacen pirotecnia mediática para encontrar las culpas y las razones. En este espacio nos interesa saber cuales son las contribuciones técnicas y conceptuales del diseño en estas situaciones de alta complejidad.

Los técnicos de British Petroleum (BP) intentaron hasta hace dos semanas contener el vertido de crudo, empleando vehículos robóticos submarinos en el pozo dañado a más de un kilómetro y medio de profundidad, bajo las aguas del Golfo de México. Técnicos de BP movían palancas con cuidado hace dos semanas para guiar a sus robots en lo profundo del mar e insertar el tubo de seis pulgadas rodeado con un aro de goma en la tubería de 21 pulgadas que despide petróleo en el fondo del mar. Esta tarea también fue abortada.

Componentes de los robots utilizados por BP

La petrolera fue informada de que los reguladores federales habían aprobado regar solventes químicos en el mar, una medida polémica porque nunca se ha realizado bajo el agua. Tradicionalmente utilizados en la superficie, los solventes actúan como un detergente para compactar el petróleo en pequeños glóbulos, lo cual permite que se disperse más rápido en el agua o en el aire antes de que las corrientes pueda llevarlo a la costa.

El derrame cubre ya unos 1,550 kilómetros cuadrados y avanza hacia el este, desde las costas de Louisiana a las de Mississippi y Alabama, lo que ha desatado la alarma de “marea negra” y desastre ambiental. Desde el Servicio de Guardacostas explicaron que del pozo emergen unos 5.000 barriles de crudo diarios y no 1.000 como se había estimado y que contaminan la superficie marítima con una espesa y aceitosa mancha.

BP, la mayor extractora de petróleo en el Golfo de México y operadora del yacimiento Macondo, había arrendado la plataforma “Deepwater Horizon”, la que explotó el mes pasado, dejando once trabajadores desaparecidos. Los números son asombrosos. Los expertos calculan que se han derramado 120 millones litros (30 millones de galones) de petroleo, tres veces más que el Exxon Valdez en 1989.

Los esfuerzos de los habitantes de las costas de Lousiana para minimizar el impacto ambiental, con los tradicionales flotadores. foto The Boston Post

BP ha movilizado 32 naves con las líneas de flotadores y otros equipos adecuados para contener y recoger el crudo, impidiendo que llegue a las costas. La firma señaló que tiene listos para su uso unos 380 mil litros de disolvente de petróleo, esto es casi un tercio del inventario mundial de esos compuestos químicos.

Este acontecimiento ha vuelto a encender el debate público sobre la política energética -o la falta de ella- en USA. Los ecologistas están usando el accidente como una excusa contra las perforaciones en áreas públicas. Pero el debate está centrado en varios puntos, como es costumbre en estos eventos: la responsabilidad del gobierno americano en establecer mejores controles del manejo ambiental en la región, la impericia de la empresas operadoras en el control de riesgos y sus consecuencias en la contingencia, etc.

Por supuesto, estas discusiones son el combustible por una parte de las radicalizaciones de los grupos ambientalistas y por otro lado las discusiones burocráticas y politico-demagógicas del uso energía más limpia. Dentro de ese debate planetario los aportes técnicos parecieran ser los menos importantes, aunque luego solamente se recurre a ellos para la resolución de problemas.

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Derrame en el golfo (1): impericia supina o visualidad responsable