El Diseñador Industrial Oscar Salinas, actual Director del Programa de Posgrado en Diseño Industrial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Director General de la Editorial Designio, se tomó poco más de dos años (2006-2007) para dirigir el desarrollo del primer automóvil impulsado por combustible de hidrógeno y con motor eléctrico en México: ECOVíA. Salinas se ha concentrado en el desarrollo de proyectos de investigación interdisciplinaria y ha estado al frente de un equipo de jóvenes diseñadores industriales e ingenieros de la UNAM. Esta Universidad ha respaldado y financiado este proyecto, como parte del macroproyecto “La Ciudad Universitaria y la Energía”, y con la finalidad, en principio como una experiencia piloto, de ejercer funciones de vigilancia, mensajería y primeros auxilios dentro de la Ciudad Universitaria de México, D.F.

Oscar Salinas, con quien he compartido los trabajos en el Comité Asesor de la Bienal Iberoamericana de Diseño BID, me comentaba hace algún tiempo del proyecto mientras caminabamos en los espacios de esa Universidad, en el DF de México. Los alcances de los trabajos para la instalación de la experiencia pasan por la constucción de un primer prototipo en fase de desarrollo y por los trabajos que adelanta la Universidad en el sentido de modificar la cultura universitaria en el uso del vehículo particular dentro del Campus. Lo que se puede ver, en los recorridos internos de ese enorme Campus, son espacios destinados al uso masivo de bicicletas y transporte público para la movilidad interna, que preparan el terreno para la implementación del proyecto.

“El Ecovía es un carro a hidrógeno con relativa poca inversión (unos 400.000 dólares). A pesar de que la mayoría de los componentes del vehículo son importados (los tanques, de Inglaterra; la batería, de China; las celdas de combustible de EEUU), se anunció que ya están en desarrollo -en el Centro de Investigación en Energía de la UNAM- las primeras baterías de litio construídas en el país”. El Ecovía mide 3.40 a 3.50 metros de largo, 1.50 m de altura y 1.40 m de ancho. Alcanza una velocidad de 80 kilómetros por hora y tiene 300 km de autonomía con los dos tanques de hidrógeno. En modo eléctrico puede recorrer 70 km con una carga completa. La forma del vehículo está inspirada en la figura del puma, mascota de la universidad.

Escuela de Diseño Industrial en la UNAM

Escuela de Diseño Industrial en la UNAM

Campus Universitario – UNAM

Oscar Salinas. Intercambio de bibliografía durante la Bienal Iberoamericana de Diseño BID08

En experiencias de investigación y desarrollo tan cercanas como este proyecto del Ecovía, hay elementos fundamentales de los campos posibles de actuación de diseñadores industriales: proyectos que involucran nuevas tecnologías y que se desarrollan en equipos multidisciplinarios; propuestas de diseño en temas sensibles y de alta pertinencia como la energía y movilidad; desarrollo de proyectos que permitan la utilización de esas nuevas tecnologías en la cotidianidad de las personas. También, pone en evidencia el papel de las Universidades en el desarrollo de la sociedad, cuando orienta esfuerzos importantes para la búsqueda de soluciones aplicadas y urgentes que permitan una mejor calidad de vida.

Ecovía, así como muchos proyectos que abordan temáticas también prioritarias y descuidadas, es un buen ejemplo de como pensar un país a mediano y largo plazo. Como pensar en el crecimiento de una sociedad que se permita entender, investigar y proponer, con sus propios recursos, sobre sus propios problemas. Y finalmente, como un país abandona la idea del “buhonerismo tecnológico” y apuesta en el recurso local con pensamiento global con un proyecto real.