Homenaje al fotolibro latinoamericano en Paris. Francia

“El libro latinoamericano de fotografía: El secreto mejor guardado de la historia de la fotografía”

Martin Parr

Desde el 20 de enero hasta el 8 de abril se exhibirá la muestra Une nouvelle historie des libres de photographie latino-americains de la Editorial Photo/Gràfica. La sala ofrece al visitante una serie de fotos, libros desarmados, maquetas, videos y textos entorno al fotolibro.

La muestra que organiza Le Bal en Paris, se basa en una selección de 40 fotolibros tomados de la publicación El Fotolibro Latinoamericano, editada en el 2011 simultáneamente por la prestigiosa editorial Aperture de Nueva York en inglés y la Editorial RM de México, versión en español del historiador español de Horacio Fernández (HF).

El interés por el fotolibro es una tendencia de rápido crecimiento entre los entendidos de la fotografía. En los últimos años han aparecido numerosos sitios en internet dedicados a su discusión y estudio. El creciente mercado de los fotolibros evidencia el carácter de obra de arte de estos objetos por su complejidad, coherencia y autonomía. En los últimos años se han publicado o están en proyecto, publicar investigaciones de la producción de los fotolibros en todo el mundo.

El Fotolibro Latinoamericano es una selección de la variedad de los fotolibros producidos en Latinoamérica desde 1912 a 2012 que incluye fotolibros y libros ilustrados con fotografías de toda la región. Contiene trabajos de los fotógrafos latinoamericanos más reconocidos como Manuel Álvarez Bravo, Horacio Coppola, Martin Chambi, Paolo Gasparini, Sergio Lrrain, Leo Matiz o Miguel Rio Branco. Además de los fotógrafos, también hay numerosas obras de artistas visuales que han utilizado la fotografía y se presta especial atención en este libro al trabajo de los diseñadores como Wesley Duke Lee, Marcos Kurtycs, Álvaro Sotillo, Vicente Rojo y Atilio Rossi.

La idea de hacer un compendio de los fotolibros más representativos hechos en América Latina surgió en el primer Foro Latinoamericano sobre la Fotografía en São Paulo, en 2007. En esa ocasión, se observó la falta de una cartografía crítica de los libros publicados en el siglo XX en esta región.


Con la asesoría de Marcelo Brodsky, Iata Cannabrava, Lesley Martin, Martin Parr y Ramon Reverté, HF logró dar a través de su libro una visión del movimiento del fotolibro en América Latina. Estos libros indagan en la necesidad de “leer” al mundo desde su superficie. Representa a “un mundo que se define por su representación, un mundo que constantemente se registra a si mismo, registrándose a si mismo” (Marc Augé).

El autor es doctor en Historia del Arte y profesor titular de Historia de la Fotografía en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, Universidad de Castilla La Mancha, España. En tres años, en 19 países desde Cuba hasta la Patagonia, entrevistó a fotógrafos, artistas gráficos, coleccionistas, investigadores, editores, filtrando sus bibliotecas y archivos.

En 2010 su investigación lo trajo a Caracas. Bajo el auspicio de la Fundación para la Cultura Urbana se realizó un encuentro con fotógrafos y editores para hablarnos de su proyecto y las características del fotolibro en Latinoamérica. Expuso que la principal diferencia entre un libro de fotos, y un fotolibro, es la participación del autor en el contenido, que no siempre eso ocurre. Otro aporte, señala, es “la creación de un tipo de lectura”, normalmente en los libros de fotos, el orden de lectura está asociada a un tema del libro, hay una lógica, y hay ahí una aplicación de la fotografía funcional, es más un esquema funcional, mientras que en un fotolibro no lo es tanto. Hay lecturas mas abiertas, no sirven para cosas concretas o únicas. No es sólo información desde el punto de vista fotográfico.


Afirma que no hizo un catálogo de libros, “los catálogos no son fotolibros, porque aplican demasiadas reglas estándar, los catálogos de las exposiciones son muy parecidos, un modelo que se repite, tiene que haber una introducción, un currículo, en medio las fotos, y muy pocas veces intervienen los artistas de estas obras”. Fernández enumera una serie de categorías que van más allá de la definición: “libros que contienen fotografías”. Una de estas categorías es el concepto de equipo fotógrafo-diseñador-editor para logar una obra que sea algo más de lo que representa.

El Fotolibro Latinoamericano contiene un centenar obras de gran riqueza y complejidad, que revelan la enorme aportación que ha hecho América Latina a la historia del fotolibro, así como algunos de los secretos mejor guardados de la historia de la fotografía. Se trata de un estudio crítico que aporta información relevante sobre los autores y el contexto social, cultural y político de los fotolibros presentados, los cuales se reproducen con el mayor despliegue gráfico y constituyen la producción más destacada desde el origen del fotolibro en Latinoamérica hasta nuestros días.

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Información:

Le Bal
www.le-bal.fr