Enseñar diseño es una actividad que alberga un singular propósito en un campo disciplinario todavía difuso. Por tratarse de una disciplina, como muy pocas, conectada con el proyecto, el trabajo requiere de una aproximación muy particular referida a sus métodos, sus dinámicas, los procesas de investigación y sus propósitos.

No es un tema superficial. Por esta razón desde la Bienal Iberoamericana de Diseño BID, que abrió las puertas de su edición 2012 el pasado mes de noviembre en la ciudad de Madrid en España, hemos abierto un espacio para discutir sobre este tópico. En esta oportunidad, arribando a su cuarta edición 4to. Encuentro BID de Enseñanza y Diseño, el las discusiones fueron orientadas hacia el tema que propusimos, desde el Comité Asesor de la Bienal, para su reflexión Diseño Emergente: Innovación y Futuro.

Los invitamos a todos a revisar los trabajos, que han sido publicados en la página de la BID y de los encuentros de Enseñanza y Diseño, donde han estado involucrados docentes, investigadores, diseñadores, profesionales de Iberoamérica y otras partes del mundo.

Este breve texto fue elaborado para colocar sobre la mesa, desde el Comité Científico del Encuentro del cual formamos parte, algunas otras discusiones que sirvieran de punto de partida para, si no arrojar conclusiones, al menos aumentar el espectro reflexivo en torno a la enseñanza del diseño o provocar nuevos espacios de discusión.

Enseñanza del Diseño: Acciones en Tiempo Real

La enseñanza del diseño ha estado por muchos años en el debate, la discusión y la reflexión de instituciones, organizaciones y diseñadores. Con los asuntos levantados en “El Futuro es hoy: 3er. Encuentro BID de Enseñanza y Diseño” en 2011, además de la confirmación de diagnósticos conocidos y la voluntad expresa de los participantes, en la búsqueda de espacios de diálogo y acción, hubo un importante énfasis en las nuevas posibilidades del diseño, en experiencias reveladoras de nuevas prácticas en la región. En esa oportunidad, la reflexión giró en torno al campo de mayor pertinencia y donde el diseño debe impactar con cautela y mucha solvencia: el futuro.

La discusión que tenemos por delante plantea la necesidad de mirar hacia la propia disciplina, hacia los procesos de formación que gravitan alrededor del proceso creativo. Cuando miramos hacia adentro, hacia las mecánicas y atmósferas de estos procesos, reconocemos la potencia de esos mecanismos. Es allí donde ‘enseñar diseño’ presenta su mayor complejidad. Queremos saber como lo hacen las instituciones, los grupos y los individuos. Este acto de intimidad con el proyecto tiene que poder balancear y superar la compleja discusión al respecto de la orientación del proceso formativo, donde el trabajo y la persona parecen estar en lugares diferentes. Una distinción entre el objeto de trabajo y el individuo, que resulta insuficiente y limitada para entender como opera la creatividad en relación a las ideas y al trabajo de los diseñadores. Necesitamos explorar el singular hecho de traducir las ideas en formas, desde las dinámicas para conocer y orientar las salidas de diseño que permitan propulsar y consolidar ideas prácticas e innovadoras para la gente.

Las dos vertientes que se proponen son parte de la misma preocupación. Por un lado, la revisión urgente de los procesos de creación y en el otro extremo una tarea instrumental de examinar algunos contenidos que permitan conectar a los diseñadores con la vida profesional. El entorno no solamente debe ser utilizado como escenario de ensayo en las prácticas y ejercicios de la disciplina, sino como un modelador y una condición natural del terreno para las respuestas de diseño. La aparición de las ideas de la ‘educación por competencias’ parecen haber sido entendidas pero no implementadas, en su alcance general. Desde ese concepto se “pretende promover el mayor grado posible de articulación entre las exigencias del mundo productivo y la formación profesional”. Este será un momento para conocer de las experiencias que se orienten hacia este y otros aspectos de la enseñanza en el diseño.

Esta conexión entre un sistema de enseñanza y aprendizaje, donde se reconoce el principio que “la enseñanza no se recibe sólo en un lugar, ni este lugar ha de ser la escuela” y la necesidad de garantizar espacios de trabajo, constituye uno de los mayores retos de esta discusión. Necesitamos hacer un importante esfuerzo para la implementación de propuestas dentro las estructuras, a veces lentas y conservadoras, de las instituciones de enseñanza, en los programas existentes o en los que se están elaborando. Un trabajo que invariablemente habrá que realizarlo en tiempo real, lo que aumenta la responsabilidad de los involucrados.

Finalmente, el diseño, en su naturaleza de anticipación, necesita revisar los drásticos cambios que se generan en los sistemas productivos, por vía de la tecnología o por la transformación en los modos de producción, y que impactan de forma inesperada a la sociedad. Desde allí, elaborar las estrategias adecuadas que le permitan a las nuevas generaciones de diseñadores contar con un sólido instrumental teórico y práctico.

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Información

Bienal Iberoamericana de Diseño BID 
www.bid-dimad.org