El pasado 9 de abril de 2012, tuvimos la oportunidad de conversar con el arquitecto y diseñador italiano Ezio Manzini, en los espacios de la Escuela de Diseño Industrial de Pratt Institute, en New York.

El profesor Manzini es docente e investigador, ya en fase de retiro, del Politecnico di Milano y fundador  del DESIS -Design for Social Innovation towards Sustainability, una red universitaria de laboratorios de diseño. “Su trabajo en los últimos 30 años en la innovación social y la sostenibilidad se ha unido en torno a cuatro consignas: pequeño, abierto, local y conectado “.

La charla titulada “Creative Communities and Sustainable Qualities” (Comunidades Creativas y Calidades Sostenibles) estuvo centrada en el tema de la Innovación Social. Para Manzini “el trabajo de los diseñadores ha sido tradicionalmente conectar la tecnología con las personas”. De alguna manera advierte que esa posibilidad de conexión solamente podrá ocurrir cuando podamos entender las nuevas condiciones en la sociedad actual. Esto último parece un tanto obvio, pero durante su presentación desarrolla las ideas sobre esas nuevas condiciones.

La presentación comenzó con algunas consideraciones sobre los temas de sustentabilidad, haciendo referencia a las actividades dentro del diseño y la arquitectura que ya se hacían antes que este concepto apareciera en escena durante la década de los noventa. Manzini define el trabajo del diseño como la “creación de puentes (bridges) entre la técnica y la sociedad”. Entendiendo la técnica como el ámbito donde aparece la tecnología, la invención, y que puede surgir desde los laboratorios o desde los experimentos de calle. Es en esta conexión de la técnica con las personas es que aparece la innovación.

El tránsito de la disciplina desde las operaciones internas del diseño para el desarrollo de respuestas hacia las personas, ha sido concebido, según Manzini, con la perspectiva de moderna de la búsqueda de necesidades. Esto ha posicionado al diseño como una herramienta para solucionar problema y donde se busca generar una mayor calidad de vida. De allí aparecen los conceptos como el diseño centrado en el usuario (human-centered design). Sin embargo, la reflexión sobre esta definición avanza en la construcción de un nuevo paradigma para el diseño: no solamente un foco sobre las necesidades de las personas, sino principalmente en sus capacidades. Con esto, estaríamos en presencia de la generación de un nuevo ‘conjunto de calidades’ (set of qualities) que los diseñadores tienen que desarrollar para diseñar en esas condiciones. “La Innovación Social ocurre cuando el diseño crea las plataformas que ayudan a generar ideas para luego ser reconocidas por las personas”.

A partir de esta introducción, Manzini se pasea por algunos temas y conceptos desde donde se puede entender este nuevo paradigma.

Colaboración: el poder de hacerlo juntos
Creatividad: recombinación de lo que existe
Tradiciones reinventadas: tradiciones que crean nuevos materiales
Soluciones ganar-ganar: diferentes motivaciones para nuevos modelos económicos
Ciudadanos involucrados: ‘usuarios’ como parte de la solución

Las ideas se mueven actualmente la transformación de las ciudades fueron al principio el esfuerzo de pequeños grupos de entusiastas, marginales, y que ahora ocupan las agendas de la política internacional. Así es el caso del sistema de uso de bicicletas o vehículos compartidos (bike sharing y car sharing), este último apareció en la ciudad de Berlín hace 30 años como una idea proveniente de los movimientos ‘verdes’, y que ahora son los modelos que se están adoptando en todo el mundo.

De igual manera hizo mención a todo el movimiento que existe en torno a la comida. Entre otras cosas, y especialmente en Usa, ha crecido una etiqueta que ha modificado todo el sistema económico, la comida orgánica (sello que garantiza que el producto no utilizó fertilizantes o procesos químicos para su producción), y donde los mercados populares o los agricultores vendes sus productos directamente en los centros urbanos. Pero, aunque es la misma práctica de toda la vida (la idea de la comida fresca del mercado) ahora hay un componente nuevo: Las tradiciones reintentadas. Quien vende frutas frescas en la ciudad no solamente ofrece el producto, sino una historia que acompaña la mercancía: un genuino storytelling.

Todos estos ejemplos tienen algo en común: las soluciones giran en torno a la idea del producto-servicio. Un ecosistema que permite el funcionamiento, donde el producto (los objetos físicos) son solo una parte del conjunto y de naturaleza orientada hacia el metabolismo del sistema, del servicio.

Si todas estas acciones colectivas surgen a partir de ideas, donde “lo bueno de la globalización es que las ideas se mueven muy rápido y se convierten en innovación porque no son mainstream“, este investigador italiano habla de la posibilidad de un nuevo paradigma de la estética, una vez que la gente está buscando nuevas calidades. Una nueva belleza en las cosas.

Finalmente, Manzini dibuja algunos escenarios y situaciones donde la construcción de estas calidades se desarrolla:

Las RELACIONES entre las personas basadas principalmente en la confianza. Aquí narra la experiencia en Kenia, África, (Africa’s mobile banking revolution) donde el teléfono celular permitió establecer una red bancaria.

El TRABAJO, la calidad de lo ‘bien hecho’. En el nuevo escenario de actuación del diseño el trabajo estará por encima del entretenimiento, debido que estas acciones están cargadas de motivación para hacer algo, y hacerlo de buena calidad. Una nueva mirada del concepto de trabajo en la sociedad.

La ESCALA de lo que se diseñe, y de alguna manera de lo que finalmente la gente decida hacer, estará cada vez cercano a la escala del hombre.

Cuando habla del TIEMPO, Manzini se refiere a que “principalmente en la vida urbana y la sociedad de consumo se promueve el individualismo, pero que finalmente lo que produce personas cada vez más solas”. En una sociedad donde se comparte, la vida de las personas transcurre en compañía de quienes comparten actividades, ideas.

La idea del territorio compartido y cercano aparece cuando se refiere a los LUGARES localmente interconectados.

Por último, todas estas relaciones se construyen con gente. La idea moderna de la simplicidad desaparece frente a la COMPLEJIDAD en la calidad de la experiencia humana.

En una conversación cercana que tuvimos con Ezio Manzini le preguntamos si este discurso de la innovación social ya había sido abordado por el diseño en la década de los setenta, y respondió: “en ese momento lo llamábamos de tecnologías apropiadas, pero era una mirada un tanto ingenua. Este nuevo acercamiento desde el trabajo colectivo y el ’empoderamiento’ propone nuevos retos”.

Manzini tiene un gran interés por los fenómenos que ocurren en Latinoamérica, como la transformación de la ciudad de Medellín en Colombia, donde la innovación social ha permitido dar respuestas de diseño totalmente nuevas, colectivas y masivas. También conversamos sobre la posibilidad de una visita a Venezuela. Ya lo estaremos invitando.

Conocimos a Ezio Manzini a final de la década de los ochenta, cuando presentó una conferencia en la ciudad de Curitiba en Brasil y donde presentaba su libro The Material of Invention: Materials and Design 1989, una publicación que daba una visión sobre las nuevas prácticas del diseño y la utilización de materiales y tecnologías. Todavía sigue siendo una buena referencia para diseñadores.

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Información

Ezio Manzini Sustainable Every Project
www.sustainable-everyday.net/manzini

DESIS Design for Social Innovation towards Sustainability
www.desis-network.org