El gran tema de las bicicletas como transporte urbano: muchos botones se oprimen con esta idea, que ya lleva más de treinta años rodando en todo el mundo. En los últimos tiempos, con una condición casi viral, ha llegado a la discusión en los planes estratégicos de alto nivel, donde se proponen y negocian los grandes asuntos que mueven a la humanidad, como la movilidad en las ciudades, el cambio en los modelos energéticos o la salud y el bienestar de la gente en los grandes centro urbanos.

Cada vez son más las oportunidades que ofrece el mercado para convertir una bicicleta convencional en una herramienta de movilidad eléctrica. Las soluciones de conversión que permitan adaptar sistemas de asistencia al ‘pedaleo’ son cada vez más comunes, al mismo tiempo que más sencillas y económicas. FlyKly es una de estas últimas apuestas a la bicicleta como medio de transporte en las ciudades.

En muchas ciudades que gozan de una topografía plana, la implantación de un sistema de transporte que incorpore el uso de la bicicleta, simplemente ha tenido que lidiar con un factor menos en esa titánica tarea urbana. Para otras ciudades, con importantes dificultades geográficas que hacen más complicada la implantación en principio de una cultura de la bicicleta, la idea de la bicicleta eléctrica es muy poderosa. En este escenario es que el proyecto Flykly parece tener sentido. Un dispositivo que puede ser colocado casi en cualquier modelo de bicicleta y que simplemente asiste a la persona con el trabajo de los pedales.

El sistema FlyKly emplea baterías de Ion Litio con una autonomía de 50 kilómetros, 3 horas de tiempo de recarga y una vida útil de 1.000 ciclos. La velocidad máxima que será capaz de ofrecer el dispositivo FlyKly será de 25 km/h, contando con una potencia máxima del propulsor eléctrico de 250 W.

Con este sistema podemos hacer otros usos de la energía almacenada en la batería, como: sistemas de iluminación, carga de dispositivos móviles, etc. Esta posibilidad abre el espacio para el desarrollo de interfaces, no solamente de control del propio sistema, sino especialmente aquellas que sirven de apoyo al gran proceso de la movilidad.

Este proyecto, desarrollado por un equipo aquí en la ciudad de New York, fue lanzado recientemente en la plataforma de búsqueda de financiamiento Kickstater. A pocos días de la culminación una campaña de 40 días, el proyecto FlyKly a recaudado más de medio millón de dólares.

Esta gente tiene una idea clara sobre el proyecto y la expresan así: ” Nosotros tratamos de empoderar a la gente con las herramientas que comenzarán a reconfigurar las ciudades de forma masiva, donde la gente y no los carros vengan primero”. También nos gusta una de las frases que utiliza el equipo del proyecto, tomada de la escritora británica J.K. Rowling, autora de las famosas historias del niño mago Harry Potter: “Siempre hay un espacio para una historia que pueda transportar a la gente a otro lugar” (There is always room for a story that can TRANSPORT people to another place).

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Información

FlyKly
www.flykly.com