Nuevamente encontramos un producto con el que podemos hacer algunas conexiones. Aquí hay algunos temas sencillos que hablan de operaciones del diseño en espacios cotidianos y con estrategias modestamente poderosas.

El Happy-Scooter es un concepto de patineta para niños que se convierte en una bicicleta sin pedales. Un estructura que posee dos piezas principales fabricadas en madera, una recta y otra con una curva particular y que pueden ser dispuestas de diferentes maneras, brindando al niño la posibilidad de disfrutar de dos experiencias de diversión.

Este producto fue desarrollado por un grupo en China llamado INNO Lab de la Zhejiang University coordinados por el profesor Ying Fangtian y estudiantes del Master de Diseño de Productos y Diseño Interactivo Tao Ye, Wei Mingya, Shi Zhulin, Zhao Yijun, Chen Chao y Guanyun Wang.

Happy-Scooter One

La versión Happy-Scooter One utiliza piezas una familia de piezas de conexión claramente reconocibles por su color. Estos elementos de unión, formalmente sencillos, hacen el puente entre las piezas de madera, las ruedas y las asas. Este proyecto ganó un premio Red Dot Design en 2011 en la categoría de Conceptos.

En la versión Happy-Scooter Two los elementos de madera aprovechan las bondades del Plywood para componer la geometría variable del producto. En esta versión los componentes de transición de las partes están integrados. De la misma forma, esta versión ganó un premio en los If Design Award de 2012.

Happy-Scooter Two

La Happy-Scooter, un artefacto multifuncional, utiliza dos ideas de producto que ya han sido exploradas con mucho éxito comercial y de forma independiente. La patineta (Scooter) con volante es casi tan conocida como la bicicleta. Recientemente pudimos ver, en la exhibición ““Century of the Child: Growing by Design, 1900-2000” abierta en el MoMA el pasado mes de agosto, la Skippy-Racer Scooter. Una patineta muy singular diseñada en 1933 por los americanos John Rideout (1898 – 1951) y Harold Van Doren (1895-1957).

Skippy-Racer Scooter

La Skippy-Racer Scooter es una patineta que recoge algunas ideas ya utilizadas en los propósitos de futuro de algunas propuestas de la industria automotriz de ese tiempo. Al mismo tiempo, se puede conocer de los procesos de producción disponibles en el uso y exploración del estampado de láminas de acero.

El velocípedo de Karl von Drais

El otro referente, también conocido y probablemente menos explotado, es la idea de la bicicleta sin pedal. El velocípedo, también conocido como el Laufmaschine (alemán para “máquina en marcha”) o draisine o caballo dandy, fue la primera bicicleta conocida que no utilizaba pedales, inventada a principios del siglo XIX por el barón Karl von Drais en Alemania, el precursor de la bicicleta.

Este aparato de dos ruedas y de tracción humana, el , tuvo muchos inconvenientes porque no ofrecía mayor seguridad. No se conocen muchas aplicaciones con este principio. Sin embargo en los últimos años algunos productos dirigidos a niños han retomado esta idea para desarrollar bicicletas sin pedal.

Wishbone Bike

La gente de Wishbone Studio, originalmente de Nueva Zelanda y ahora con sede en New York, han diseñado una bicicleta sin pedal dentro de una línea de bicicletas para niños: la Wishbone Bike.

Recientemente vimos un concepto de bicicleta sin pedal que revisa el velocípedo de Von Drais y propone una modificación importante: en lugar de ‘cabalgar’ la bicicleta, la estructura crea un arco que permite amarrar el cuerpo en la espalda. Un puente con ruedas que, por medio de un arnés, podríamos estar colgados para asistirnos mientras caminamos.

 

Fliz

La Fliz es una estructura aparentemente robusta que se desprende de la idea de la bicicleta para convertirse en un dispositivo de asistencia de movilidad. Nos surgen muchas dudas y sospechas en relación al uso real de un producto como este. Por tratarse de un proyecto, tendríamos que esperar algún tiempo para conocer y evaluar su desempeño. (vía Gizmag)