Las bicicletas plegables y asistidas con motores eléctricos son definitivamente los productos de mayor visibilidad cuando nos referimos a la movilidad en la ciudad. Al mismo tiempo, parecen ser un campo lleno de posibilidades para la innovación en el sector de los medios de transporte. Pocas veces encontramos bicicletas eléctricas que puedan ser plegadas o para ser más precisos: motos eléctricas plegables.

Impossible es un proyecto desarrollado por un grupo de jóvenes especialistas de Canadá y China: los ingenieros Henry Cooper, David Peat, Dave Anderson y el diseñador industrial Alex Lee. Se trata de  una moto eléctrica que pesa 5 kg y puede ser doble para que quepa en la maleta del carro.

Impossible es una propuesta lanzada en la plataforma de financiación Kickstarter que ya superó ampliamente la meta de recaudación. Se presenta como una ‘folding electric bike‘ (bicicleta eléctrica plegable), pero no vemos la bicicleta por ningún lado. No es un producto que se mueve con tracción humana.

Vemos si, un importante esfuerzo de diseño de convertir el producto en una pieza muy compacta, cuando está cerrada. Pero muchas preguntas aparecen: ¿no tiene frenos?. Ya habíamos reseñado aquí otras bicicletas plegables como la Sada Bike en Italia que se dobla del tamaño de una sombrilla cerrada, la CMYK 2.0 aquí en Brooklyn, del diseñador argentino Manuel Sanz, que si es una bicicleta con asistencia eléctrica y la GiBike en Argenina, que utiliza la energía que se produce para cargar las baterías y alimentar otros accesorios de la bicicleta.

Todavía en prototipo, la Impossible promete algunas ventajas en la ‘portabilidad’: el marco está fabricado con fibra de carbono, pesa 5 kg. y se pliega hasta 43 cm. El motor que utiliza la Impossible pesa 44.5 g. Utiliza 10 pequeñas baterías de 2,900 mAh que permiten llegar a una velocidade de hasta 20 km/h, con una autonomía de 45 minutos. Un cálculo razonable para las distancias dentro de zonas urbanas.

La forma nos recuerda un par de lentes o más bien esas icónicas tijeras plegables victorianas fabricadas en metal. Una estrategia formal que utilizó recientemente la famosa firma sueca Fiskars en el diseño de una pequeña tijera. Un producto inspirado en estas antiguas piezas.

Tijeras plegables de plata, fabricadas en Inglaterra en el siglo XIX.

Además de cualquier relación formal que podamos hacer (“todo se puede parecer a todo”), los productos plegables (collasibles) poseen grandes bondades, pero presentan enormes debilidades en la conformación de una estructura robusta, por la cantidad de vínculos y elementos móviles que necesitan, especialmente para un aparato sometido a esfuerzos de todo tipo.

Si bien es cierto que los proyectos de  bicicletas y sistemas de transporte urbano individual se han incrementado en los últimos años, especialmente por la competencia de la movilidad en la ciudad, el aprendizaje de la población sobre este asunto también va creciendo y será cada vez más difícil proponer ‘cualquier cosa’ o intentar un ‘gato por liebre’.
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Información

Impossible Technology | Kickstarter
www.kickstarter.com