La biblioteca de Babel, de Don Jorge Luis Borges y como todos los relatos que lo acompañan, en la colección de cuentos, modestamente por él denominada: Ficciones; publicada por primera vez en 1944, marcando un hito en la literatura universal; dejo de ser una ficción y, por lo tanto, con el permiso de quien su presencia hoy nos priva, pido, con total y plena convicción, se dé por fin cambio póstumo y justo, al título de la referida obra, trocándolo, por el de “Premoniciones”; cuando mínimo, se haga referencia explícita de la intención de reconocer como es debido, este importante hecho.

En el caso particular de la universal entidad, recreada en ese cuento y que llama, Biblioteca de Babel, ésta es sin duda, una anticipada e iluminadora metáfora, de lo que hoy llamamos la Red.

Toda la trama que en el relato se desarrolla, no es más que un arquetipo de la esencia teleológica de una entidad inteligente, que organiza y compila el legado de la historia universal. Muestra pues a una biblioteca, como entidad ubicua y omnisciente, dentro de cuyos pasillos, el hombre, con su movilidad fisiológica y, de vez en cuando, ayudada por la tracción de bestias, incansable, da su vida entera al propósito de obtener de ella, la iluminadora sabiduría para comprender su puesto en el mecanismo del gran reloj sideral.

Todo esto, claramente, sin temor a la duda, es lo que hoy, día a día respiramos, cuando con el ordenador en frente, emprendemos nuestra inagotable búsqueda de verdad.

Con respecto su paradoja de universalidad finita, pues es finito, el número de libros que aloja ese recinto, lo mismo ocurre con la cantidad de información que, día a día, crece dentro de la sinapsis que nos une a todos, en tiempo real, en la gran Red (con mayúscula).

Para finalizar, concluyo diciendo, que a cada uno de los cuentos de Ficciones, le corresponde un arquetipo de realidad, cuyo acertijo, os reto a descubrir