Lámpara Pluto, 2006. Paola Navone para Kundalini

Una de las conexiones más poderosas de un producto con el lenguaje es con el nombre. El comunicador e investigador catalán Joan Costa (1926) dice que  “lo que no tiene nombre no existe”, referido específicamente a las técnicas de creación de nombres de las marcas. El Naming es pues nombrar, asignarle un nombre a algo y en términos de Branding ponerle nombre a una marca.

Los nombres de los productos forman parte de un trabajo de la creación de marcas donde se involucran varios tipos de profesionales. Lingüísticamente, los nombres son desarrollados con la combinación de morfemas, fonemas y sintaxis para crear una representación deseada del producto. Mucho se ha escrito sobre el Branding y el Naming, especialmente sobre clasificaciones de los nombres de las marcas (Per Mollerup, Norberto Chaves y Adrian Room, entre otros). Las marcas suelen estar inscritas en algunas estrategias que forman categorías como siglas, onomatopeyas, neologismos, nombres evocativos o lugares geográficos.

Así pues, este espacio del trabajo creativo, estratégico y lingüístico es un nuevo territorio para los diseñadores. La selección del nombre de un producto, que posee algunas diferencias con la creación del nombre de una marca, es lo que nos impulso a escribir este pequeño texto.

Este riguroso y cada vez más complicado proceso de asignación de nombres a las cosas, a los productos, a las marcas, a las empresas y organizaciones o a los proyectos, posee al menos dos interesantes matices para el desarrollo de productos. El primero se refiere a la utilización del nombre para impulsar y ‘mover’ el trabajo en el proceso de diseño. Si bien el nombre como recurso para describir algo que ya es existe es importante para conocer de las cosas, también puede ser utilizado para nombrar ideas, que luego convertidas en conceptos, puedan guiar el proyecto. El segundo se refiere a la posibilidad de extender el diseño y desarrollo de un producto hacia taxonomía de mayor aliento como un sistema de productos o hacia una familia de productos.

Una estrategia muy común para nombrar familias y líneas de productos es, al menos para acercarse a estos conceptos, la utilización de referentes naturales o artificiales. Se usan nombres de piedras preciosas, de flores o de animales. También se utilizan nombres de ciudades o de intangibles, de sensaciones.

Para conocer un poco más de esta conexión entre nombres y productos hicimos una selección arbitraria como en todo proceso de curaduría, tomando como referencia una conjunto de referencia muy conocido como los planetas del sistema solar: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Jupiter, Saturno, Urano y Neptuno.  Aunque la IAU (International Astronomical Union) cambió recientemente los contenidos en la clasificación de los llamados ‘planetas enanos’ (dwarf planets) y Plutón quedó fuera, quisimos utilizar como imagen de inicio la lámpara Pluto diseñada por la italiana Paola Navone, por ser la única mujer diseñadora en la selección que hicimos.

Los nombres de los planetas provienen de las deidades en la mitología greco-romana  y en muchos casos los productos recogen algunas características de esas figuras mitológicas. Para saber como esta asignación de nombres a productos también es hecha de forma casi arbitraria, hicimos esta absurda selección de ocho productos con la misma función (uno para cada planeta), ocho sillas:

Mercury | Mercurio

Mercury Chair, 2011. Bartoli Design Team para Asis

La silla de oficina Mercury Chair fue diseñada en 2011 por el equipo de Bartoli Design Team para la empresa Asis Furniture. Carlo Bartoli (1931) es un diseñador milanés que en 1960 abrió el escritorio de diseño que lleva su nombre en la ciudad de Monza y que hoy lo conforman miembros de su familia: Carlo, Anna y Paolo Bartoli.

Venus | Venus

Venus Chair, 2008. Tokujin Yoshioka

La Venus Chair, del diseñador y artista plástico japonés Tokujin Yoshioka (1967), es un particular objeto construido a base de cristales naturales. La Venus Chair fue presentada en 2008 en la exhibición Second Nature dirigida por el mismo diseñador, en el Museo  21_21 Design Sight. La silla es una especie de objeto que ‘crece’: dentro de un tanque una esponja de cristales naturales se forman encima de un substrato (Dezeen).

Este Museo, una idea nacida del diseñador de moda Issey Miyake (1938), el artista y arquitecto Isamu Noguchi (1904 – 1988) y el arquitecto Tadao Ando (1941) quien firma, fue fundado en 2007 y erigido en uno de los lugares de mayor agitación cultural en la capital nipona Este joven diseñador trabajó para Shiro Kuramata antes de fundar su propio estudio en el 2000.

Earth | Tierra

Night on Earth, 2oo7. Wendell Castle

El sofá Night on Earth,  del diseñador y escultor norteamericano Wendell Castle (1932), fabricado en acero inoxidable forma parte de una exploración de piezas limitadas con metales.

Mars | Marte

Mars Chair, 2003. Konstantin Grcic

La Mars Chair, del diseñador alemán Konstantin Grcic (1965) es una silla de facetas muy marcadas construida con una estructura tubular de acero, resina sintética, espuma de poliuretano de varias densidades y tapizada en cuero y tela por la empresa alemana Classicon. Para este prolífero diseñador, la construcción de modelos de cartón para entender algunos aspectos fundamentales d ela trimensionalidad son una herramienta fundamenta. Así lo expresa el Design Museum de Londres en la biografía que recoge  del diseñador.

Jupiter | Jupiter

Silla #218 Jupiter, 1965. Finn Juhl

El gran diseñador de muebles danés Finn Juhl  (1912-1989) diseñó una importante cantidad de piezas de mobiliario. La #218 Jupiter diseñada en 1965 y fabricada por la empresa France & Son, una de las grandes empresas danesas fabricantes de mobiliario. Este año se conmemoran 100 años de su nacimiento y el Design Museum en Dinamarca preparó una retrospectiva de su trabajo bajo el nombre de Furniture For The Senses (Mobiliario para los sentidos).

Saturn | Saturno

Saturn Armchair, 50′. Geneviève Dangles and Christian Defrance

La Saturn Armchair, una imagen ‘planetaria’ más literal que todas las anteriores, fue diseñada en los años cincuenta por la pareja de diseñadores de interior Geneviève Dangles and Christian Defrance. El trabajo de estas dos figuras fue importante para la definición de estilo de diseño francés de la postguerra. La silla Saturno continua siendo en pequeñas cantidades por la gente de Perimeter Art & Design en Paris.

Uranus | Urano

Urano C1058 Armchair, 80′. Paola Navone

Este es probablemente uno de los nombres menos usados en productos. La butaca Urano C1058 Armchair fue diseñada por la diseñadora italiana Paola Navone (1950) para la firma Contempo en 1980. Navone participó en los ochenta de los movimientos que agitaban la escena del diseño en Italia como Memphis y Alchimia, que estaban liderados por diseñadores hombres.

Neptune | Neptuno

Neptune Chair, 1953. Ernest Race

La silla Neptuno, del diseñador de muebles británico Ernest Race (1913-1964), fue construida con madera contrachapada de Abedul y Haya, tapizado en tela y correas de tela. Race fue uno de los más “inventivos y desafiantes exponentes de mitad del siglo XX del diseño británico”. Esta singular silla fue diseñada con la utilización de dos moldes para el doblado de la madera y estaba dirigida a la fabricación en serie. La incorporación de pocos componentes y sencillos procesos de fabricación apuntaban al creciente consumo de mobiliario para el hogar. Casi todo el trabajo de este diseñador inglés estuvo atravesado por la variable la eficiencia en los costos.

Esta selección tiene el propósito de levantar el tema del Naming y aprovechar para conocer un grupo de diseñadores, productos y empresas detrás de cada una de estas sillas.

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Información

Joan Costa
www.joancostainstitute.com