‘zelda’ (giraffe) and ‘zelig’ chair. Elad Ozeri. © designboom

La abstracción formal es una de las características de la modernidad: el apego y desarrollo de las geometrías sencillas y racionales. Es el diseño despojado del adorno, del exceso. Se trata de la estructura que soporta la masa significante del objeto, cuando esta masa no es más que piel muy delgada, casi invisible: la estructura visible.

Los objetos han sido víctimas de extrañas, fabulosas y complejas operaciones formales para conferirles sus estados funcionales y convertirlos en productos comerciales, especialmente de uso cotidiano. Los objetos figurativos, opuestos a las figuras abstractas, toman como modelo la realidad exterior y son muy vulnerables de recibir “altas cargas de figuración” y convertirlos en verdaderas chatarras en potencia o desperdicio asegurado, como los teléfonos con formas de Mickey Mouse.

Por eso son tan interesantes los productos que hacen uso de las operaciones figurativas para configurar objetos de profunda respuesta estética, de belleza convertida en funcionalidad irrefutable. Así se ven las ímagenes de las Animal Chairs del diseñador israelí Elad Ozeri. Se trata de un conjunto de sillas con figuras de animales presentadas la semana pasada en la ICFF (International Contemporary Furniture Fair) en New York. Las piezas son cortadas a mano en láminas de policarbonato y dobladas al calor. Hacen parte de la selección de trabajos que recoje la Designboom Mart 2010 en la ICFF, una versión americana del Salón Satélite de la Feria de Muebles de Milán para el apoyo de las nuevas generaciones de diseñadores.

A pesar de una extraordinaria, simple y buena síntesis de la figura animal y el acto casi rebelde de llavar estas figuras a un objeto tridimensional, tenemos nuestras dudas sobre la resistencia de las piezas. Estas dudas surgen simplemente de pensar en la posibilidad de una producción de mayor escala. Las Animal Chairs sufren al síndrome de casi todos los productos producidos en pequeña escala: alto costo + mano de obra especializada = alto precio.

Revisando estas sillas, la primera imagen de objetos figurativos que viene a la cabeza es la línea de rompecabezas de madera, Sedici Animali (16 animales), creado por el diseñador italiano Enzo Mari para la empresa italiana Danese, en 1957. Aqui las figuras se mantienen en una escala que no da espacios para la concentración de esfuerzos a los que son sometidos los objetos de mayor tamaño, especialmente las sillas. Se trata, sin embargo, de una jugada donde las figuras de animales se encuentran en un estado muy cercano al dibujo: su tridimensionalidad se manifiesta en la altura del material. Con una inteligente destreza de reunir figuras que trabajan la figura-fondo y el pensamiento de la producción seriada.

Sedici Animali. Enzo Mari. 1957

También las fantásticas figuras de animales del ilustrador colombiano Lucho Rodríguez, nos hacen recordar el poder de la figura sintetizada. Aquí convertida en ilustración si corporeidad.

Animales de Lucho Rodríguez

De figuras de animales convertidas en objetos está el producto ZOOMADERITA, concebido y desarrollado por el estudio de diseño MedioDesign en Barcelona, de nuestros amigos Arq. Juan Pablo Quintero y Arq. María León.  Se trata de “una colección de puzzles de animales de madera con un concepto básico: dos piezas idénticas que se traban a la inversa. Están fabricadas en madera de abedúl y su acabado natural facilita que los niños lo pedan colorear y personalizar a su gusto”.

Zoomaderita. MedioDesign

Por último las figuras de animales del proyecto Tierra Chigüire, un trabajo liderizado por la diseñadora gráfica venezolana Annela Armas. El proyecto, con más de 9 años de trabajo, ha contado con el aporte de un significativo número de expertos en biólogos e ilustradores ciéntificos que validan completamente esta propuesta, desde su ámbito técnico, en la labor de divulgar el conocimiento de la fauna venezolana y latinoamericana.

Tierra Chigüire es un sistema de rompecabezas elaborado en madera de pino nacional y coloreado de forma artesanal. Todo el sistema está refrendado por una imagen gráfica poderosa que lo convierte en un producto de alta visibilidad.

Tierra Chigüire. Annela Armas