Sistema de exhibición para Sony Entertainment Television. Metaplug, 2002

Conocer y calcular el costo de los servicios profesionales de diseño es materia de una disciplina que tuvo gran auge en los años ochenta:  Gestión de Diseño (Design Management). El trabajo de  Gestión es clave para conformar las estructuras de costos, el seguimiento y desarrollo de los proyectos y el manejo de las relaciones con los clientes. El trabajo profesional supone, no solamente la solvencia en las respuestas de diseño, sino también del entorno del proyecto, de la Gestión.

En muchos países, las actividades gremiales e iniciativas de promoción del diseño, han conseguido establecer sólidas plataformas de acción y discusión. En Venezuela, cuando surge el gran tema de los honorarios profesionales en las discusiones sobre el diseño, aparecen algunos otros asuntos y expresiones que funcionan como paralizadores:

1. “La creatividad no tiene precio”.
Pues tendremos que ponerle el precio.
2. Lo anecdótico sobre lo pragmático e instrumental.
La historia personal como único argumento de discusión, para una práctica que necesita de herramientas y métodos.
3. Mezcla: promoción + agremiación = asociación.
Cuando la promoción de una disciplina interviene en asuntos gremiales, surge la coartada de lo asociativo.
4. El secreto.
Los “maestros” del diseño no abren el juego sobre los honorarios, pero reclaman de las escuelas una formación de gestión.
5. ¿Juntos, mejor?.
El excesivo voluntarismo, por experiencia, no se traduce en compromiso real.
6. Todo nuevo.
Suponer que lo que se discute no tiene antecedentes locales.

Las iniciativas para la discusión de este tema siempre serán bien vistas, pero solamente serán efectivas en la medida que los actores, igual que en cualquier otra discusión, puedan llevar a la mesa información pertinente y disposición de trabajo. Existen otros temas, prácticas y conceptos en el trabajo profesional de los diseñadores, dentro de la Gestión de Diseño, como: concursos de diseño, licitaciones (públicas y privadas), códigos de ética profesional, etc., que tienen que ser ampliamente discutidos y estar en las agendas de los colegios profesionales, asociaciones e instancias gremiales. De igual manera, las escuelas de diseño tienen que dar a los alumnos herramientas de gestión para su desempeño en la vida profesional.

Me permito copiarles un pequeño texto sobre este tema que escribimos en 2004 dentro del portal objetual.com, un espacio sobre asuntos de diseño en Venezuela y que todavía mantenemos abierto. Desde entonces, mucha información ha surgido sobre esta materia. La actividad gremial en todo el mundo ha desarrollado instrumentos propios y locales que han permitido algunos logros importantes en el marco de la práctica profesional.

La tabla de cálculo de honorarios profesionales que aparece en el artículo fue elaborada en 1996 a partir del instrumento de cálculo que tiene el Colegio de Ingenieros de Venezuela para este fin. En la contratación del proyecto “Diseño de Superficies”, que hicimos para la Hidroeléctrica Macagua II en 2006, las ofertas económicas para el desarrollo del trabajo tenían que estar presentadas en este formato (contratación con el Estado). La confección de la Tabla en versión digital permitió cumplir con los términos de contratación y ha servido de guía para la elaboración de formatos propios de ofertas de servicios. Así, desde nuestra oficina de proyecto, se elaboraron varios documentos en forma de instrumentos de contratación que incluyen en su estructura: metodología de trabajo, conformación del equipo de proyecto, cronograma, cálculo de honorarios, etc. Y términos de contratación como: cronograma de pagos y cobros, especificación de las entregas, aspectos legales relacionados con la autoría y propiedad, etc.

——————————

¿Cuánto cuesta el diseño en Venezuela?
Publicado en objetual.com, 2004

El ejercicio profesional de algunas disciplinas está siempre conectado a su relevancia en la sociedad. De esta manera, tenemos la percepción que algunas carreras tienen mayor importancia frente a otras. Y es así como podríamos especular que los médicos se llevan el primer lugar, por estar esta actividad del conocimiento humano frente a hechos relacionados con la vida. Sin embargo, hacer esos ejercicios comparativos aporta muy poco a la dura tarea de saber: ¿Cuánto cuesta el Diseño?. Y mucho más, ¿Cuánto cuesta el Diseño en Venezuela?

El diseño y otras actividades

Resulta muy sencillo banalizar una actividad por vía de la comparación simple. Esa comparación casi siempre se hace con base en algunos valores que resultan más sencillos en su comprensión. El ejemplo de la medicina frente a otras actividades, pone en desventaja flagrante a cualquier otra disciplina. Para fines totalmente prácticos estas confrontaciones en su connotación de áreas del saber, que sirven al hombre para su subsistencia en la tierra, le hacen un muy flaco servicio al valor de otras actividades.

Es indudable que aquellas áreas que poseen una conexión más directa con la salud del ser humano están por encima de cualquier otra. Pero por esa vía del análisis estaríamos dejando de lado la actividad por ejemplo de un geógrafo, de un licenciado en letras, de un ingeniero de sistemas. En esta misma línea de pensamiento los oficios no tendrían ni siquiera sentido de existir.

Dicho todo esto pareciera que en la medicina, en su carácter demoledoramente fundamental, no podría ni tocarse el tema del valor de cambio para quienes la ejercen sin que se tocaran las aristas más afiladas de la ética.

Y en seguida surge una incógnita: ¿cuánto cuesta la medicina?, o dicho en otras palabras, ¿cuanto hay que pagarle a un médico que con su actividad, pericia, conocimiento y capacidad logra salvar una vida?.

Si la comparación con la medicina continua como un ejemplo extremo de ejercicio profesional, sería casi imposible establecer tarifas para esa actividad. ¿Como sería el cálculo de honorarios de un psiquiatra, cuando los resultados de su trabajo están en los beneficios de calidad de vida de las personas en función de sus capacidades psíquicas?. Pues los médicos se las han arreglado para establecer unos precios para su propia actividad.

¿Cuál es la actividad y cuál el trabajo?

Si dejamos de lado, por razones meramente pedagógicas y en un acto de simulacro del absurdo, la variable de la vida: la medicina es también una actividad realizada por personas en un tiempo determinado y con unos conocimientos respecto a su área de competencia.

Así pues, tenemos una actividad que la realiza un profesional capacitado dentro de un tiempo que deberá invariablemente estar conectado con la naturaleza del trabajo que se realiza. Un médico necesita hacer su trabajo en el tiempo que la enfermedad, bien necesite de un tratamiento largo y demorado o bien una intervención quirúrgica. Cualquiera que sean las opciones determinadas por el diagnóstico, sobreviene una Toma de Decisión.

Cualquiera de las opciones seleccionadas estará rodeada de un conjunto de actividades y la utilización de recursos que determinarán en gran parte el costo del tratamiento a seguir.

De igual manera ocurre con el diseño: después del diagnóstico, se dimensionan los recursos materiales, económicos, financieros y logísticos, que implican el desarrollo del trabajo.

Cuadro realizado por Daniella Isamit. Cátedra Ejercicio Profesional. Prodiseño, 2004. Se puede apreciar en una línea del tiempo (tiempo de ejecución del proyecto) el paralelismo entre las actividades administrativas y las de proyecto.

Para efectos de la comprensión en el cálculo de honorarios profesionales es necesario reconocer en la actividad de los diseñadores las dos grandes líneas que guían la Gestión del Diseño. Estamos hablando de unos aspectos relacionados con la naturaleza de la actividad: al Proyecto. Las diferentes metodologías utilizadas para la consecución de las etapas posibilitan hacer la relación con los elementos administrativos-gerenciales que se desprenden de la práctica profesional. Y los aspectos Administrativos propiamente, aquellos vinculados con los procesos administrativos y burocráticos de la actividad.

El tiempo es el costo

Por algunas razones, expuestas anteriormente, es el tiempo quien define de una manera general el precio del diseño. Solamente podemos acercarnos a la idea de un precio si utilizamos la variable tiempo como guía para el cálculo de cualquier oferta de honorarios profesionales.

La materia de honorarios para diseñadores ha sido muy trabajada especialmente por autores sajones, donde los gastos por concepto de honorarios profesionales están conectadon directamente con el tiempo de ejecución de los mismos. De esta forma, algunos hacen una clasificación que mundialmente se utiliza como una distribución de las tareas de diseñadores con base a la experiencia:
Diseñador Junior ( Junior Designer) de 0 a 5 años de graduado
Diseñador medio o pleno (Plane Designer) de 5 a 10 años de graduado
Diseñador Senior (Senior Designer) con más de 10 años de experiencia

Esta clasificación supone una definición de funciones de los diseñadores en relación a su participación en las actividades de proyecto y a las labores administrativas. Así, vemos como os diseñadores junior dedica un altísimo volumen de tiempo únicamente al proyecto mientras que un diseñador Senior dedica más del 60% a labores de Gestión del Diseño y es capaz de coordinar varios proyectos en paralelo donde trabajan diseñadores medios y juniors.

Localmente, para actividades similares que tienen el proyecto como eje central, el Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) elaboró una tabla para el cálculo de Honorarios profesionales que es utilizada para la elaboración de ofertas de trabajo y especialmente solicitada en proyectos para el Estado. Esta tabla permite tener un acercamiento muy general de los costos asociados a una actividad de proyecto y donde se pueden apreciar las consideraciones conectadas con: el equipo de trabajo, los costos generales, los beneficios y el tiempo. (Tabla en formato Excel)

Tabla del CIV elaborada en formato Excel por Marcel Erminy e Ignacio Urbina en 1996
1. equipo de trabajo: Esta primera fórmula genera un sueldo directo de cada integrante del equipo. (Sueldos, experiencia de los miembros del equipo y salario directo)
2., costos generales: En la segunda fórmula, se desprende un costo por hora por miembro del equipo que deberá ser considerada como costo indirecto individual. Este valor indica todos aquellos costos asociados a los gastos en que se incurre para la prestación del servicio. La noción de este costo nos permite pensar en un costo por hora base de gastos generales para cualquier cálculo. (Costos de infraestructura, gastos por concepto de equipos e infraestructura, etc)
3. beneficios: En la tercera fórmula se presentan todos aquellos costos que se desprenden de los beneficios individuales y muy relacionados con las leyes del trabajo.
4. tiempo: en la última parte de la tabla se puede apreciar como los costos anteriormente dimensionados son balanceados con el tiempo de dedicación al proyecto de cada uno de los integrantes.

Esta manera de calcular los costos de un proyecto puede servir únicamente de base para un cálculo general de honorarios profesionales y donde quedan excluidas algunas variables importantes como la dimensión de la empresa a quien se le presta el servicio. Esta variable permitiría pensar que la realización de un proyecto para una empresa está ligada a su capacidad de invertir en diseño y la relación costo-beneficio de esta inversión.

El proyecto y el negocio

Existen innumerables cifras y argumentos para quienes contratan Diseño y que soportan el discurso: “el diseño no es un costo, sino una inversión”. Algunas de estas cifras y recomendaciones las pueden ver en los textos: Estructurando una Empresa Creativa (2002) y ¿Cómo contratar design? (2009) de Eduardo Barroso.

Para quienes tenemos el compromiso de elaborar una estructura de costos y colocar en cifras reales esa posible inversión, la tarea implica una revisión exhaustiva de todos los costos presentes en la prestación del servicio. Esta estructura comienza con el establecimiento de los Costos Generales que en el desarrollo de un proyecto.

¿Cómo se cobra el diseño en Venezuela?

Para los diseñadores en Venezuela la idea de una Tarifa de Precios siempre ha sido una constante. Las iniciativas para la creación de Asociaciones han sido muy variadas y con diferentes matices en relación a su constitución.

Se han realizado algunos intentos para el establecimiento de “tarifas” de diseño. Especialmente en el trabajo realizado por la Sociedad del Diseño: un grupo de diseñadores ligados principalmente a la Publicidad, quienes en 1989 formaron esta Asociación con la intención de reunir a los diseñadores gráficos del país. En su publicación “Sociedad del Diseño: Tarifas de referencia 1992” se pueden revisar una gran cantidad de tarifas de trabajos de diseño.

Desde la creación de Licenciaturas de Diseño gráfico e industrial en el país, la materia de la creación de Organizaciones colegiadas puede comenzar a tomar un rumbo mucho más orientados a las disciplinas del Diseño y menos dirigidas a disciplinas y actividades como la arquitectura, el arte o la publicidad.