Las prácticas de intercambio y los sistemas compartidos en las sociedad son definitivamente los nuevos indicios de un cambio en los modelos económicos y especialmente en las maneras de hacer ciudad. Algunos de estos cambios son simplemente Tradiciones Reinventadas, como las define Ezio Manzini, en un proceso de innovación social.

En todos los hogares hay herramientas, aparatos de cocina, productos para el ocio, que se usan poco y que podrían se prestados o alquilados a alguien. A veces tenemos cosas que otros podrían utilizar. Desde hace mucho años, hay compañías que se dedican al alquiler de herramientas y dispositivos. Con otra mirada, en una pequeña comunidad de Suiza se creó el proyecto Pumpipumpe. La gente de Meteor Collectif propone la idea que los vecinos y residentes de una zona pongan calcomanías en los buzones de correo con imágenes de cosas que se ofrecen voluntariamente para prestar.

En la era digital, aunque estamos aparentemente muy cerca, puede ser difícil a veces conectarte con tu comunidad o incluso a tus vecinos de al lado. Uno de los ejemplos atemporales de vecinos que comparten bienes entre sí tiene que ver con la clásica idea de ir a pedir ‘prestado’ una poco de azúcar o un martillo.

Pumpipumpe es una herramienta analógica para compartir cosas y que anima a la gente a lidiar con sus pertenencias de una manera más sostenible. Un práctica que definitivamente  propone la interacción social en comunidades urbanas, donde se vive en una especie de anonimato. “Un proyecto que busca alentar la solicitud o concesión de las cosas que tu raramente necesitas”. Se trata de colocar los objetos que deseas prestar de manera visible para tus vecinos y así promover el intercambio de productos de consumo.

Para participar del proyecto, la gente  puede solicitar las etiquetas con ilustraciones de objetos que tienen y están dispuestos a compartir y aplicar esos adhesivos en su buzón, así es como los vecinos verán lo que pueden tomar de ti prestado. Un paquete con 46 calcomanías se consiguen actualmente en algunas tiendas en Europa por €4.

Cada etiqueta es un pequeño cuadrado azul que ofrece los ejemplos de una bomba de bicicleta, cortadora de grama, balanzas de cocina, juguetes de los niños e incluso el acceso a Internet.

Aquí hay un buen ejemplo de como el diseño simplemente motoriza una práctica que surge de las necesidades de la gente. Prácticas que proponen nuevos modelos de negocio, pero que están en resonancia con actividades reales en las comunidades. ¿Podemos pensar en crear sistemas que propicien un consumo sostenible?

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Información

Pumpipumpe  |  A sharing community
www.pumpipumpe.ch