Matea  Love Share, 2012. Serie de paletas culinarias

Siempre será una muy buena discusión tratar de acercarse a una definición de esta actividad que llamamos diseño. Especialmente cuando se trata de la exploración en algunas zonas de frontera del diseño industrial con otras disciplinas como la comunicación visual, la fotografía, el diseño textil, la plástica y la arquitectura. Los hallazgos en la producción de diseño que desbordan estos confines, podrán servir para moldear esa definición, sin que la bandera del carácter interdisciplinario de la actividad conspire contra si misma.

En el trabajo del arquitecto y diseñador venezolano Rodolfo Agrella, estas fronteras entre las disciplinas se recorren de forma natural. Cada proyecto explora contenidos de todas las áreas. En esta conversación, Agrella nos comenta algunos detalles de sus proyectos, en estos límites entre contenidos disciplinares y objetos mutantes.

¿Por qué estudiar arquitectura?. ¿Cuál es tu relación con el espacio habitable? 
En principio la decisión de estudiar arquitectura partió de las capacidades que tiene la disciplina de mezclar los conocimientos matemáticos de la ingeniería con el ámbito del diseño -ligado más al arte-. En aquel momento la decisión fue pensada con un poco de ingenuidad. A medida que fueron pasando los años -y el conocimiento- posterior a mi estadía en el Politecnico di Milano, me di cuenta que la arquitectura brinda una serie de herramientas para el diseño, que otras carreras del mismo ambiente no podrían facilitar. Para mi, la más importantes se reducen a dos:
1. La lógica constructiva de las cosas, entendidas desde su materialidad y sus posibilidades plásticas/estructurales;
2. La posibilidad de trabajar las escalas, es decir, cuando uno trabaja en un proyecto de arquitectura maneja desde 1:5000 hasta 1:1. Esa capacidad que nos enseñan en la facultad de poder manejar múltiples escalas, permite enfrentarse a proyectos de otra índole, como gráficos o industriales, siguiendo siempre las mismas reglas, geométricas, compositivas, estructurales, pero en otras dimensiones.

Celular Center, 2011. Valencia

La arquitectura es de base, trabajo espacial. No tengo ninguna preferencia. Todo proyecto siempre es un reto, desde un parque público, hasta un edificio privado. En eso creo que radica lo bello de la arquitectura, partimos del vacío, y el vacío no tiene preferencias. Podríamos sentarnos largas horas a definir “espacio habitable” (jajaja). En mi caso se traduce en la parte de abajo de una mesita de trabajo que tenía cuando pequeño, hasta la casa en la que habito actualmente o incluso mi estudio. A veces pienso que los espacios públicos -léase la calle, las aceras- están más habitadas por uno, que nuestros mismos hogares. Camino muchísimo y en ese andar uno se apropia de ese espacio y lo habita. Estoy trabajando en este momento en un par de proyectos de viviendas. Proyectos súper profundos al tiempo que muy divertidos!

Budare, 2011. Talle y exposición “Souvenirs del Siglo XXI”. British Council, Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez

¿De donde surge esa conexión con la gráfica?
Desde muy pequeño. Recuerdo una vez que visité la GAN, para una muestra que se titulaba ROJO. Quedé impactado con una franela Souvenir, que era roja y decía ROJO en rojo. Pura gráfica. Los museos en aquella época eran una gran fuente de referencias. Evidentemente, muchas de las piezas que uno tiene en casa, de los precursores del arte moderno, generan su contenido partiendo de elementos gráficos. Con el tiempo -y la carrera- fui descubriendo algunas referencias, siempre plásticas, que imaginaba podrían ser elementos gráficos de cualquier composición espacial. A partir de allí, fui explorando e investigando sobra la inclusión de lo gráfico en la arquitectura y dentro de mis proyectos de la academia hacía lo imposible para incluirlos, a pesar de la negación de mis profesores. Luego de graduarme de arquitecto, fui a trabajar en distintos estudios de arquitectura, en Caracas y en Milán. Los procesos gráficos pueden ser más rápidos que los procesos del diseño arquitectónico, en términos de poder apreciar el resultado final en menor tiempo. Creo que la inclusión del factor gráfico en mi trabajo va más relacionado a un tema de disfrute visual.

Addo, Set de cucharas para servir. Caracas 2011, Milán 2012

Has realizado varios proyectos de Tabletop, ¿Tienes alguna preferencia por productos relacionados con los alimentos o han han sido oportunidades de trabajo para clientes?
Dentro de todos mis procesos, surgen siempre las relaciones emotivas: tocar la memoria, bien sea visual, auditiva, táctil o gustativa. Así que partí del principio de desarrollar elementos útiles que funcionaran como extensiones de las manos para comer (táctil-visual-gustativo) Además, el tema relacionado con la mesa siempre genera recuerdos, en eso me quedé pegado. A partir de allí me han surgido pedidos específicos para clientes, pero no tiene que ver con una preferencia directa.

Isadora, Color Concret, 2011. Piezas para colgar

Hace algún tiempo recibí un mail de una persona de tu equipo haciéndome una consulta sobre la fabricación en Venezuela de ciertos productos. ¿Hay algún producto en fabricación? ¿Cómo ha sido ese proceso?
Mi asistente es muy avispada, y siempre propongo retos internos dentro de mi laboratorio de diseño. Poder conseguir proveedores para realizar cosas insólitas -como un entrenamiento- probablemente fue una de esas oportunidades. Si, tengo varios productos que están actualmente en fabricación en Venezuela, con un proceso muy cuesta arriba, no sólo por la precariedad de los materiales que tenemos, sino por la amplitud mental del fabricante, Cualquier cambio dentro del sistema preestablecido de una fábrica, les genera un conflicto increíble. Se cierran a la idea de poder hacer el mismo proceso que regularmente hacen, pero cambiando los pasos. Por ejemplo, el proceso de la fabrica es 1-2-3-4-5 y para poder producir mis piezas yo necesito 5-3-2-4-1. El otro asunto de la fabricación en Venezuela -y creo que es un tema global- es que se deben entender todos los procesos para poder diseñar en base a eso, o generar un nuevo proceso constructivo. Para ello se requiere apertura del fabricante, para educar al diseñador y viceversa.

Tomasa, Three Stages. Presentado en el SaloneSatellite en abril de 2012

¿Cómo fue el proceso para el diseño del taburete Tomasa?
La idea la tenía muy clara desde el inicio, un sistema que pudiera resolver tres alturas para sentarse -las que considero propias de mi día a día, meditar, comer y beber- que fuese de fácil ensamblado y transporte. Así que resolví el sistema a partir de dos elementos iguales que se encastran, con una misma base formal cuyas alturas de patas varían para poder generar los tres estados diversos. El asiento, que también debería ser un elemento modulado, cómodo y de fácil encastre con las piezas de soporte, siempre lo vinculé poéticamente con algo natural, más allá del formato del material. Quería que Tomasa comunicara la presencia de la tierra. Estar sentados siempre en la tierra, en los orígenes. En ese momento nos preparábamos para ir al Salone Satellite junto a Anabella Georgi y María Antonia Godigna. En una conversación del grupo, surgió la idea que el asiento fuese de fibra, específicamente de Bora, un material flexible, amable al cuerpo y ligado al concepto poético que tenía en mente. Actualmente, el asiento de la silla Tomasa ya no es de fibra. Desde mi perspectiva, el trabajo artesanal hay que entenderlo desde su lógica material y constructiva, pero traducirlo para ser producido en masa, sin necesidad de ser literal. Así que se desarrolló un elemento vaciado en goma, con las mismas características de flexibilidad, soporte, resistencia y textura que la fibra, partiendo de la lógica del entramado para poder generar esas propiedades.

El proyecto Matea usa elementos de Diseño Universal cuando incluye personas con discapacidad visual.

Nos gusta mucho el proyecto de cubiertos Matea, pero conocemos que hay un desuso del Sistema Braille en productos, para personas con discapacidad visual. ¿Sirvió colocar Braille para que estas personas los probaron? ¿Cómo fue la experiencia del proyecto?
Esas piezas han sido muy exitosas, tanto para discapacitados visuales como para los que podemos ver. No surgió como un encargo, sino mas bien como una preocupación. El diseño debe ser democrático, o al menos eso pienso yo. Me preocupaba la idea de poder hacer algo para todos, incluso para los que no pueden ver. Que no se quedara sólo en un tema táctil de materialidad, sino en algo que sintieran propio, hecho para ellos, pensado para ellos. Pero no sólo para ellos, es decir, generar la relación inversa, diseñado para discapacitados visuales pero que funcione para el resto. El tema del Braille es muy complejo, no todo el mundo lee Braille, pero esto es un incentivo. A partir de Matea, la gente ha entendido la importancia de poder comunicarse mediante el Braille. Al Sistema Braille le hace falta un poco de mercadeo y Matea está allí.

Matea, Love Share

La experiencia ha sido una de las más ARRECHAS que he tenido en mi vida, no existe otro calificativo. Conozco a varias personas con discapacidad visual. Una de ellas es fotógrafa, conocida por mi familia -si, fotógrafa-. Toma unas fotos brutales. Sus imágenes están basadas sólo en el calor que emiten las luces del estudio y las ondas sonoras que el modelo produce. Desde siempre había querido hacer un proyecto para ella, pero nunca había podido. Por casualidad de la vida me consigo con una maestra de Braille, venezolana que vive en España, y que estaba por pocos días en casa de sus familiares en Caracas. Hablé con ella y le pedí que me enseñara. A todas estas sin Matea en la cabeza, ella me dijo: “Si quieres leer Braille, debes ver como discapacitado”.

Me interné 4 días en su casa, en Caracas, con los ojos vendados las 24 horas, viendo con el resto de mi cuerpo. Desde servir café, cocinar, ducharse, todas las rutinas regulares a oscuras, pero viendo y aprendiendo a leer Braille. A partir de esa experiencia, donde el tacto pasó a ser uno de mis sentidos vitales – súper rudo porque soy muy visual- surge la idea de Matea. Desarrollé un par de prototipos y los exploré con mucha gente, viendo y sin ver. Hasta que seleccioné las piezas finales. Son utensilios gastronómicos por el simple hecho de que lo más fuerte que pude experimentar en esos 4 días a oscuras -pero viendo- fue cocinar. Me gusta mucho cocinar, trabajo también con Food Design. Cocinando sin ver, la experiencia se multiplica: los aromas, los sonidos, el tacto, todo. Nadie te está apurando para picar una cebolla. Tus manos tienen el poder de no cortarse. Todo esto estaba bañado de un profundo proceso de introspección.

Téneo, 2011. Este proyecto utilitario y efímero es parte del trabajo de Food Design. Pequeños tenedores que se comen y en versión plástica. Presentado en el SaloneSatellite en abril de 2012.

Tenemos algunas pistas sobre lo que podemos hacer con arquitectura y con comunicación visual, pero cuando hablamos de objetos, especialmente para producirlos, surgen nuevos asuntos. ¿Cuáles crees tu que son las oportunidades de diseño de productos en Venezuela?
Aquí hay muchísimas oportunidades, lo que no hay son ganas de enfrentarlas. Pasar por encima de las barreras tradicionales de producción y generar otras cosas. Tenemos una inmensa cantidad de estímulos al habitar el trópico, no sólo estímulos visuales y gustativos, sino referenciales de nuestros propios artesanos, cuyas etnias han manejado los elementos naturales desde siempre, los dominan y los comprenden. Con base en ese pasado, filtrado por un proceso de diseño, desde Venezuela podemos generar futuro. Brasil lo está haciendo. ¿Por qué nosotros no podemos? Yo apuesto a esa mutación.

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Información

Rodolfo Agrella (1984) es Arquitecto egresado con honores de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. Cursó el 4to año de la carrera en el Politécnico di Milano y en 2010 perteneció al cuerpo docente del Sector Diseño de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva FAU-UCV. En su estadía en Milano colabora en diversos proyectos de Arquitectura y Gráfica junto a Cino Zucchi Architetti y Sardi Innovation and Design. Ha participado en innumerables muestras colectivas e individuales a escala nacional e internacional, presentando sus proyectos de acercamiento espacial-plástico. En 2011 fue seleccionado para participar en el Salone Satellite, experiencia que repite en 2012 durante el Salone Internazionale del Mobile en Milán. En diciembre de 2012, fue invitado a participar en Inventory 03: Experience of the City, en Miami, durante el Design Miami y Art Basel, como parte de la muestra colectiva del talento emergente de América.

Rodolfo Agrella
www.rodolfoagrella.com | www.rodolfoagrella.blogspot.com