El bulevar de Sabana Grande, límite del Municipio Libertador con al Municipio Chacao en el este de Caracas, ha sido un espacio público que ha sufrido varias transformaciones en los últimos 50 años.

En septiembre de 2007, el Centro de Arte la Estancia- Pdvsa y la Alcaldía del Municipio Libertador hicieron una convocatoria para un “Concurso Nacional de Ideas para la Rehabilitación Integral del Boulevard de Sabana Grande“. Los resultados de este concurso servirían de fundamento para la Propuesta de Rehabilitación Integral del Boulevard de Sabana Grande.

Una de las tres propuestas ganadoras de ese Concurso Nacional de Ideas para la Rehabilitación de Sabana Grande pertenece a un equipo conformado por el Arq. Roberto Puchetti, Arq. Alfredo Caraballo, Arq. Yesenia Di Sabatino, Br. Fernando Blanco, Br. Cruz Criollo y el Br. Wilder Campos. La información sobre esta propuesta fue presentada en el Blog Caracas Refurbished en 2007.

En un trabajo sencillo de infografía, el diseñador Juan Hernández nos presenta esta información “acerca de la restauración del piso y de otras áreas del Bulevard de Sabana Grande aquí en Caracas”.

Infografía de Juan Hernández y Amadeo Pereiro. El Universal.

Hicimos un recorrido por el bulevar con la intención de recoger imágenes sobre el avance de los trabajos y levantar algunos comentarios, especialmente sobre el tema del mobiliario urbano, sobre la importancia que recoge la recuperación de un espacio público tan importante en la ciudad de Caracas. Allí encontramos estas piezas de mobiliario:

Coberturas
Encontramos dos tipos de coberturas. Las pimeras, al parecer atiende el concepto de la “sombra pública que vimos en las propuestas de ideas, con otra respuesta formal. Un conjunto de “paraguas” tensados en forma de grandes conos invertidos. “Este giro en la estructura tradicional de la tracción se utiliza para proporcionar abrigo entorno social y educativo con una apariencia distinta, moderna y dinámica”. Y las segundas, pequeños “paraguas” con un soporte lateral que sirve de base y ajuste a la cobertura. Estas pequeñas coberturas sustituyen y normalizan el espacio techado que algunos locales de comidas y bebidas tienen sobre el bulevar.

Pilonas

Las piezas usadas como barreras para vehículos, los balardos, formalmente están muy bien resueltos y su fabricación en una sola pieza fundida les proporciona una solidez estructural y visual. Sin embargo, el segmento cilíndrico que conecta el anclaje con el balardo es de menor diámetro que, aunque es una solución formalmente honesta, propicia las alteraciones en el ritmo visual que crea el conjunto de balardos en la superficie del bulevar.

Bancos

Los bancos  son piezas sólidas con acabado de granito en forma de “L” invertida, suspendidas y conectadas al piso por tubulares de acero. Estos anclaje los conforman dos conjuntos de tres tubulares dispuestos de forma invertida y anclados al piso y pequeños segmento de tubo en forma vertical y en la cara más próxima al piso de la losa que conforma el banco. Esta pieza, aunque no guarde ninguna relación con el entorno por el uso del granito como acabado, tiene una forma muy sencilla, sin respaldo, que permite su repetición como elemento urbano. Nos quedan algunas dudas. ¿Será el granito el mejor material para la superficie de asiento de un banco, sabiendo las temperaturas que alcanza la ciudad en horas del mediodía?. ¿Podrán resistir estos anclajes de tubo los efectos de trajín urbano?.
Los bancos, los balardos (pilonas) y los alcorques, probablemente las piezas del mobiliario urbano más sencillas de identificar por su abundante uso,  son fabricados por la empresa española Fundicio Ductil Benito. Las coberturas no lo sabemos porque no aparecen las marcas en los objetos. Lo que si estamos seguros es que  al menos los toldos pequeños, aunque sean fabricados en el país, ciertamente no son diseñados en Venezuela. Tampoco sabemos del diseño del sistema de señalización, ni de los postes de alumbrado público.
Estas son las piezas que saltan a la vista. Pero hay muchas otras intervenciones que se están haciendo como postes de iluminción con espacio para colgar plantas y barreras de concreto para la restricción de vehículos. Y algunas normas, que también hemos visto en otros espacios de la ciudad, como la normalización de las fachadas de los locales comerciales. No podíamos olvidar el tratamiento que se está haciendo con los pisos con el uso de “adoquín”.
Desde aquí valoramos el trabajo de recuperación de los espacios públicos en la ciudad de Caracas. Pero no podemos dejar de preguntarnos, como lo hemos hecho en otros muchos casos: ¿Porqué todo este importante esfuerzo en la rehabilitación de un espacio que implica la instalación de objetos físicos, mobiliario urbano, y no se diseñan en el país?. ¿No hay diseñadores locales con capacidad de desarrollar piezas de mobiliario urbano para las ciudades venezolanas?. ¿No hay industrias locales que puedan producir mobiliario standard en Venezuela?
El mobiliario urbano parece formar parte de las listas de productos que para muchas personas “no se diseña, se compra”. Al parecer, para muchos planificadores y gestores de la ciudad, este tema del equipamiento urbano es un problema de selección y procura y no un asunto de proyecto, de diseño, de identidad.