Cuando hablamos de alimentos, el espacio para las acciones del diseño es vasto. Desde el desarrollo de maquinaria y técnicas para la producción y distribución, hasta el momento de la experiencia del comer. Igual que ocurre en otras áreas, en cada paso del ciclo de los alimentos aparecen personas y profesionales que han atendido y atienden separadamente cada uno de estos estadios. Como en todos los procesos cíclicos, los cambios, innovaciones y propuestas en cada momento impactan de alguna manera en toda o parte de la secuencia. Así, cuando un chef por ejemplo propone nuevos ingredientes para una comida, se modifican los procesos en la producción y las mecánicas en la distribución. Estos cambios pueden modificar de manera drástica la economía de una región y en algunos casos la economía global.

Las formas de envasar y empacar alimentos representan un importante aspecto en todo este ciclo, al mismo tiempo que un espacio pleno de oportunidades para el diseño sostenible. Los impactos de la producción y desecho de la industria del empaque son astronómicos. En los últimos años han aparecido cientos de proyectos que recurren a las estrategias de envases biodegradables o empaques que se comen (edible packaging), una manera de minimizar la producción de envolventes para alimentos, como el contenedor de agua comestible Ooho.

Hannah Billqvist y Anna Glansén son las fundadoras de Tomorrow Machine, una oficina de diseño, con sedes en París y Estocolmo, especializada en conceptos de paquetes, productos y alimentos. Este grupo creó recientemente la línea conceptual de envases para alimento llamada This Too Shall Pass (esto pasará también). Una colección de pequeños recipientes que se descomponen o se disuelven en agua. “Creemos en ver el mundo desde un punto de vista creativo para dar forma a las innovaciones del mañana.”

Envases para bebidas de corta duración que necesitan refrigeración, hechos con gelatina de agar-agar (algas marinas) y agua.

Estas propuestas, junto muchas otras desarrolladas por este grupo, utilizan la comida y los alimentos como un material. Las experiencias de uso sobre estos objetos, algunos comestibles, solamente se podrán verificar cuando comiencen a formar parte de las costumbres de la gente.

Arroz Basmati envuelto en una pirámide de cera blanda, impresión con tinta a base de soya y acabado con polvo nacarado de huevo de Tordo azul.

Alimentos que cubren alimentos. Membranas biodegradables o comestibles como contenedores de la comida tienen un espacio asegurado en la producción de alimentos. De esta manera el diseño no solamente actuará en la forma de los artefactos, pero como en todo procesos de diseño, la forma será parte del contenido, de la experiencia.

Aceite de oliva en un envase hecho con azúcar caramelizada recubierta con cera. Una cápsula que se abre como un huevo.

Es muy probable que estos contenedores necesiten un tipo de empaque para su transporte y distribución, pero resuelven un espacio intermedio en la preparación y consumo de los alimentos, muy cercanos al acto de comer. Podríamos comer como aperitivo una de estas cápsula, mientras en la preparación, el aceite de oliva hace lo propio con la comida que estamos preparando.

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Información

Tomorrow Machine
www.tomorrowmachine.se