Los dibujos de estas máquinas fantásticas, excéntricas y absurdas del dibujante e ilustrador británico William Heath Robinson (1872 -1944) son imperdibles. Es la tercera generación de una familia de ilustradores, de personas ligadas a las artes gráficas. Es muy conocida en Inglaterra la frase “Heath Robinson” cuando se hace algún arreglo temporal o se inventa una solución ingeniosa. Estos artilugios, que seguramente ya pudimos ver antes en alguna publicación en libros de Cervantes o de Edgar Allan Poe, forman parte del lenguaje de lo innecesariamente complejo que puede ser una solución.

La nueva máquina multi-movimiento para recolección de huevos de Pascua

Dibujos iniciales de una fábrica de spaguettis, 1940

Estos artilugios ‘Heath Robinson” eran esencialmente una caricatura para la ‘era de la máquina’, el reflejo del comportamiento de la sociedad de la época. Parecen una crítica feroz a la pretensión y pomposidad de ciertos personajes mediante la exageración y las conexiones de lo absurdo. Un delicioso sarcasmo que, probablemente de alguna otra época, construyen una operación innecesariamente posible que perfectamente puede ser aplicada en artefactos contemporáneos.

Campaña para las líneas de tren en Londres, 1935

Un experimento bien pensado y casi exitoso de un pionero en la industria del tren

La línea del dibujo acusa solvencia en la realización. El uso de las perspectivas absurdas ayuda en la desproporción del uso de los recursos para resolver situaciones triviales. Los componentes que aparecen, como piezas de los mecanismos son todas muy conocida, lo que resulta interesante es su disposición. Chorros de ‘semiosis’ surgen en la ironía mordaz detrás de cada ilustración, de cada máquina, de cada solución.