Mucho se ha escrito sobre el impacto ambiental que ocasiona el desecho de las astronómicas cantidades de botellas plásticas PET en todo el mundo. De la misma forma, en el mercado hay muchos productos urbanos y portátiles relacionados con la filtración del agua. Desde el popular Bobble diseñado por Karim Rashid o la sofisticada botella Nava diseñada y producida por la gente de Kor o la botella reusable Eau Good diseñada por la firma con sede en Londres Black+Blum.

Este objeto llamado WaterBean™ propone hacer lo mismo, pero sin la botella. WaterBean™, apuesta al cambio en los hábitos de consumo de la compra de agua embotellada: elegir los recursos más asequibles y sostenibles para beber agua limpia y potable y, tal vez un día, eliminar el uso de botellas plásticas para el agua.

WaterBean™ combina un diseño singular y antiguo eco-tecnología japonesa, aprovechando un coco filtro portátil carbono compostable, donde se añaden minerales y convierte el agua de grifo en agua más apetecible.

El filtro añade magnesio que, según la Organización Mundial de la Salud, el 70% de las personas tienen una deficiencia de este mineral esencial.

Aquí hay algunos puntos que encontramos en la presentación del proyecto, como parte de la argumentación en la fracasada tentativa de levantar recursos con una campaña online en la plataforma Indiegogo:

– Una botella de plástico tarda más de 450 años para degradarse por completo.

– En 2010, el número de botellas de plástico desechables consumidas en USA podrían llenar 849.941 autobuses escolares.

– Más del 75% de las botellas de agua de plástico no se reciclan nunca.

– 1 millón de aves marinas y 100.000 mamíferos marinos mueren cuando se enredan o ingieren residuos de la contaminación por plástico.

– Al menos el 40% del agua embotellada es agua del grifo.

– Utilizar una sola botella de agua previene la compra y consumo de 280 botellas de plástico por año.

Una trampa en que ha caído la humanidad. Una paradoja en la que el líquido vital se transporta en el producto de la devastación. Creativas e ingeniosas aplicaciones que utilizan la botella plástica como materia prima, parecieran necesitar de esta industria. Estamos de acuerdo que en términos de comunicación y visibilidad del problema muchas de ellas logran buenos resultados, pero finalmente no responden a una solución definitiva en la que: o entramos en una operación de reciclaje global, o se deben dejar de producir esas botellas. Soluciones como este filtro apuntan a una sensible disminución en la producción de estos recipientes.

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Información

The WaterBean 
www.thewaterbean.com