Solamente con dar una mirada al desperdicio de energía en el alumbrado público de las ciudades, se sabe donde están algunos de los problemas del gasto excesivo. En Caracas, como en otras ciudades del mundo, la ecuación cantidad de luz vs. índices de inseguridad representa una de las paradojas más importantes para planificadores y especialmente para el desarrollo de las políticas públicas, para el Estado.

Esta es una solución de alta tecnología y conceptualmente muy sencilla:  proporcionar la luz exactamente cuándo y dónde se necesita. Con un sistema de LED que implementará la mayor empresa privada de España Endesa, en la ciudad de Barcelona. Nuevamente una alianza entre el Estado y la empresa privada en los servicios de una ciudad y especialmente en el racionamiento energético de los centros urbanos.

Por supuesto, el proyecto no tiene desperdicio. Todo lo que se pueda hacer en relación al consumo de energía es bien recibido. Quedan algunas dudas: ¿Es realmente sustentable el sistema de manera integral?. La pregunta surge en relación a los costos asociados a la implementación de sistemas públicos de este tipo, que en algunas ocasiones no permiten la sustentabilidad en el tiempo y en el manejo de los recursos. La otra gran duda que surge, y no relacionado con el diseño del sistema, es si realmente el proyecto es un aporte significativo para los procesos de una empresa de esa envergadura que trabaja con energía o es simplemente un artículo más en su modelo de negocios.

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vía GOOD Magazine