Prototipo de Nima con pantalla de PLA, en sus 3 posibles posiciones.

El vasto territorio iberoamericano está lleno de cosas que decir, contar y mostrar sobre el diseño. Cientos de jóvenes forman parte de las nuevas generaciones de diseñadores que buscan espacios para desarrollarse, al mismo tiempo que intentan descifrar como operan nuestros países para poder hacer diseño.

Así conversamos con Omar Crespo, un joven diseñador guatemalteco salido en 2008 de la Licenciatura en Diseño Industrial de la Universidad Rafael Landívar en Guatemala, sobre este singular objeto diseñado en 2013, que aprovecha los espacios cotidianos para contar una historia. En 2010, Crespo cursa el Máster en Diseño de Interiores del Istituto Europeo di Design IED en Madrid, España.

¿Cuál es tu historia?. ¿Porqué diseño?
Soy Diseñador Industrial. Decidí serlo porque siempre he sido un generador y toda la vida me he sentido fuertemente retado (por mí mismo) a encontrar y crear opciones; soy muy analítico, cuestiono las maneras de hacer las cosas y me gusta experimentar y aprender. El diseño me incita a hacer todo eso mientras busco mejorar, aunque sea un poco, la vida de las personas; pues para mí de eso se trata todo, siempre.

Todos buscamos bienestar, estar bien, felices, satisfechos. Eso se traduce en cosas diferentes para personas que son muy diferentes, en contextos y con necesidades aun más disímiles. Mi visión del diseño busca dar con el origen o encontrar las respuestas adecuadas a esas necesidades, sea facilitando el acceso de una comunidad al agua potable, o causando una sonrisa en alguien que vuelve a casa en bicicleta luego de un día estresante de trabajo.

Cuéntanos de la lámpara. ¿Se está produciendo?

NIMA surgió como un proyecto independiente y es una lámpara de mesa hecha a partir de madera de Caoba, concreto y PLA. Su lógica de construcción crea un sistema que funciona de una manera muy peculiar, evitando el uso de piezas innecesarias. La interrelación de sus partes, basada totalmente en ensambles, le brinda simplicidad y el balance óptimo entre estética y funcionalidad, a la vez que manifiesta el concepto que la originó. NIMA busca una interacción más esencial y humana con el usuario. Por ello, aunque ofrece tres posiciones predeterminadas para modificar la intensidad y alcance de la iluminación, es el usuario el que, manualmente, debe desensamblar la pieza, ensamblarla en la posición deseada, ajustar el cable e incluso personalizar la forma que éste se exhibirá. Un procedimiento sencillo que busca regresar a la esencia, a la simplicidad de tener una fuente de luz (como alguna vez fue una vela) y cambiar su ubicación para obtener el efecto deseado.

Hoy, la tecnología a través de dispositivos electrónicos nos acerca a procesos cada vez más automatizados en los que las acciones se reducen a presionar botones y deslizarlos a través de una pantalla táctil, afectando la manera de relacionarnos con nuestro entorno y alejándonos de él. El origen de este proyecto reside en explorar la dirección justamente opuesta.

¿Cuál es la razón del uso de esos materiales?

El proyecto buscaba, en su construcción, la utilización de la impresión 3D para la fabricación de moldes que permitieran utilizar el concreto de formas inusuales mediante procesos artesanales. Quería utilizar materiales muy convencionales de maneras poco convencionales y por eso elegí combinar la madera, el concreto y el plástico biodegradable.

Pruebas fallidas de la pantalla de concreto.

Pantalla de concreto | Moldes para piezas de concreto impresos en ABS.

¿Estás trabajando en Guatemala?

¿Cuáles son las áreas posibles de trabajo en un país como Guatemala? Sí, estoy viviendo en Guatemala. Trabajo como consultor independiente de diseño, tengo un Start-up y soy profesor de Diseño industrial en la Universidad Rafael Landívar. El diseño industrial en Guatemala presenta muchísimas oportunidades y aún más responsabilidades. El sector laboral tradicional está saturado y eso ha hecho de Guatemala una ciudad donde florece el emprendimiento.

En el área del diseño eso se materializa a través del nacimiento de cada vez más Start-ups con enfoque en producto de diseño y fabricación local, muchos de ellos autoproduciendo y otros co-diseñando con comunidades de artesanos del interior del país.

En un país donde el diseño industrial continua siendo un tanto desconocido, las oportunidades son enormes: comenzando porque nos vemos obligados a realizar una labor de educación, no solo a nivel formal, sino a nivel popular, empresarial e institucional. Así mismo, un sector que hoy representa grandes oportunidades y que favorecerá a aquellos capaces de estar preparados es el de la innovación social, a través de la generación de tecnología apropiada para aliviar la vida de personas en comunidades de escasos recursos del país. Desde mi punto de vista, es lo que el futuro del diseño debe ser: diseño para y con las personas que más lo necesitan.

Asignación de materiales.

¿Que viene?. Que proyectos te gustaría hacer?

Muchísimos Proyectos… Pero a través de lo que estoy trabajando ahora, quiero abordar las necesidades reales de la gente más necesitada en el país y crear alianzas con grandes empresas que a través de sus programas de responsabilidad social colaboren con nuestro departamento de diseño para actívamente tener un impacto positivo en el mundo. Quiero además, comunicar masivamente estos proyectos y diseñar una red que permita unir fuerzas para que más personas, organizaciones y corporaciones puedan colaborar en equipos multidisciplinarios más robustos y tener mayor alcance.

Para mí todo es acerca de las historias; me encanta crearlas y contarlas. Si bien soy diseñador industrial y aprecio mucho los buenos productos, en mi vida no existen tantos objetos materiales que me importen mucho por sí mismos. Desde pequeño, me he dado a la tarea de percatarme de aquellos objetos que me cuentan una historia interesante, y ésos son los que más valoro, los que son capaces de establecer una conexión conmigo. Esa conexión ocurre, ya sea por quién me lo ha dado, por algún evento que pasó el día que lo obtuve, por el trabajo que existe detrás de él, por lo que sea… si el objeto se vuelve un medio, una excusa para recordar una historia, automáticamente se conecta conmigo y lo valoro enormemente. Por eso mis productos siempre dicen algo, por eso buscan una conexión con la gente.

Nima final con madera de Caoba.

Justo ahora, estoy trabajando con Nima de una manera muy peculiar e interesante, que alimenta esta gana de usar el producto como excusa (sin perder todo aquello que lo hace un buen producto) para hablar, sentir y recordar. Lo llamo Co-producción Limitada y consiste en un taller en el que establezco una relación con los usuarios, que se vuelven co-productores de una pieza de mi producto: la pantalla de concreto. El taller incluye todas las piezas para construir una Nima: el material y los moldes para trabajar la pantalla de concreto están pensados para que todas las piezas resultantes de esa colaboración sean, sino iguales, muy similares y así mantener la esencia del diseño original. Al terminar se numeran las piezas para que cada co-productor conozca el número de Nima que produjo y se lleve el control de esa serie limitada. El resultado, deja a cada participante con un conocimiento acerca del proceso y concepto de Nima y sintiéndose orgulloso de haber colaborado. Cada uno se vuelve un experto en el producto y con una historia que contar y recordar.

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Información

Omar Crespo es un diseñador industrial con base en Guatemala enfocado en el diseño de producto, experiencias e innovación social. Co-fundador de Bravo, un design lab que desarrolla productos, diseña experiencias y disemina diseño; miembro del International Development Innovation Network (IDIN) de MIT, como organizador y facilitador de diseño en los International Development Design Summits (IDDS); catedrático de diseño de producto en la Licenciatura de Diseño Industrial de la Universidad Rafael Landívar, Guatemala.

ofccardona@gmail.com
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