CorPower Ocean C4: boyas gigantes para cosechar energía de las olas

El borde costero como laboratorio de diseño

Desde hace más de cuatro décadas mi relación con el mar —especialmente con las olas y las mareas— ha sido constante. Comenzó con la práctica del surf y continuó como una observación atenta de cómo la naturaleza actúa y transforma las costas. En ese límite entre la arena y el agua aparecen innumerables oportunidades para el diseño, puede ser en la llamada ‘capa blanda’ del litoral o en sus límites, como esas grandes piezas de hormigón que sirven para proteger los y crear rompeolas, los Tetrapods. También hemos publicado aquí tecnologías emergentes transforman las prácticas del surf, como en el caso de las tablas fabricadas en impresión 3D de la gente de Seawell en Brasil.

Pero más allá de estas innovaciones y en espacios fuera del confort del hogar, existe un inmenso repertorio de productos que millones de bañistas utilizan para el disfrute de las playas: kioscos y estructuras temporales, mobiliario portátil, sistemas de recolección de desperdicios, envases y protectores solares, entre muchos otros. Siempre me ha interesado ese paisaje poblado por objetos flotantes, máquinas náuticas y artefactos que sobreviven en condiciones adversas de salitre e intemperie. Esa experiencia personal conecta de manera directa con un campo de investigación que lleva más de un siglo intentando aprovechar la energía del movimiento del mar.

Los primeros intentos de generación undimotriz —nombre que recibe la energía obtenida a partir del movimiento de las olas— se remontan al siglo XVIII, con patentes como la de Pierre-Simon Girard (1799) en Francia, que ya buscaba convertir ese vaivén en energía útil. A lo largo del siglo XX surgieron experimentos pioneros, como los flotadores de Yoshio Masuda en Japón en la década de 1940, considerado el ‘padre de la energía de las olas’. Portugal, a finales de los noventa, fue escenario de la primera planta comercial de columna de agua oscilante (OWC). Sin embargo, pese a su enorme potencial, la energía de las olas sigue siendo una de las menos desarrolladas dentro del sector renovable.

Olas convertidas en electricidad

CorPower Ocean, empresa sueca dedicada a la energía undimotriz, ha desarrollado la boya C4 Wave Energy Converter, un innovador y gigantesco dispositivo semisumergido que transforma el ir y venir del mar en electricidad. Cada unidad, con una potencia nominal de 300 kW, ya ha sido instalada al menos de forma piloto en Portugal como parte del proyecto HiWave‑5.

Este sistema es parte de un parque piloto compuesto por cuatro unidades, diseñadas para operar en conjunto y ofrecer generación conectada a la red.

En términos comparativos, un dispositivo de 300 kW podría abastecer, por sí solo, a aproximadamente 600‑700 casas, teniendo en cuenta que el consumo medio alcanza entre 3.500 y 5.000 kWh por hogar al año.

Una máquina escondida en una boya

Visualmente, el C4 parece una simple boya, pero sus dimensiones sorprenden: tiene unos 9 m de diámetro y cerca de 19 m de altura, con un peso alrededor de 60 toneladas. Estos números corresponden aproximadamente al volumen de un edificio de tres pisos flotando en el mar.

Anclada al fondo a través de un sistema UMACK, la boya puede oscilar sin desplazarse lateralmente. En su interior, un sistema de amortiguación controlada —inspirado en la mecánica del corazón humano— permite ajustar dinámicamente la respuesta al oleaje: se “sintoniza” para maximizar captura energética, y se “desintoniza” para hacerse transparente ante tormentas, protegiendo la estructura.

Ese diseño no solo asegura rendimiento, sino que la electricidad generada se envía por cable submarino a la costa, lista para integrarse a la red eléctrica, escondiendo la complejidad tecnológica bajo una apariencia casi lúdica y cotidiana.

De boya piloto a infraestructura azul

El avance de CorPower no es solo tecnológico: exige materiales resistentes al ambiente marino, diseño modular, bajo costo de mantenimiento y viabilidad competitiva frente a otras renovables. Sus boyas están pensadas para ser modulares, escalables y fáciles de mantener, formando así parques energéticos en el océano con impacto visual restringido y eficiencia espacial superior a la energía eólica offshore.

Así, el océano deja de ser solo un lugar de recreo o pesca para convertirse en un paisaje productivo de energía limpia.

La boya C4 Wave Energy Converter (imágenes: CorPower Ocean)

Más allá del diseño, ingeniería y sostenibilidad

Las boyas de CorPower Ocean no son solo máquinas tecnológicas, son una fusión entre diseño, ingeniería avanzada y sostenibilidad, construida a través de colaboraciones diversas. La identidad visual de la empresa fue concebida por el estudio sueco Anders Nord, que desarrolló el logotipo, la paleta cromática y el sistema gráfico que hoy proyecta la marca en el contexto global de las energías renovables. En paralelo, la materialización de los dispositivos se apoyó en alianzas con empresas especializadas como Diab Group, que participó en la ingeniería estructural y análisis de cargas, o Autonational y CPT Tankwell, que trabajaron en el desarrollo de los cascos compuestos a escala real en Viana do Castelo, al norte de Portugal.

Cada capa de este proyecto, desde la imagen gráfica hasta los componentes más robustos de la boya, muestra cómo el diseño, la tecnología y la sostenibilidad están presentes en un mismo objeto. Y aunque a simple vista parecen boyas flotando en el horizonte, en realidad son la expresión de un ecosistema colaborativo donde el diseño es tan necesario como la ingeniería.

Imagino que, en el futuro, esas mismas costas que eran sinónimo de olas para surfear se transformarán en el escenario de una nueva infraestructura azul donde naturaleza y tecnología coexistan como impulsoras de energía limpia.

Información

CorPower Ocean
www.corpowerocean.com

Referencias

Cruz, João, and Michael Salter, eds. Ocean Wave Energy: Current Status and Future Perspectives. Berlin: Springer, 2008.

Falcão, António F. de O. “Wave Energy Utilization: A Review of the Technologies.” Renewable and Sustainable Energy Reviews 14, no. 3 (2010): 899–918.

También te puede interesar:

Descubre más en di-conexiones

Suscríbete ahora para seguir leyendo y acceder al archivo completo.

Continua leyendo