La historia como proyecto: Rodolfo Agrella y la dirección artística de Potocco

Durante más de una década, di-conexiones ha seguido el trabajo del arquitecto y diseñador venezolano Rodolfo Agrella a través de proyectos que transitan entre la arquitectura, el diseño de productos, las exposiciones y la dirección creativa. Desde Caracas hasta Nueva York, pasando por Milán y diversos escenarios internacionales, su práctica ha estado marcada por una constante: la búsqueda de conexiones entre historia, cultura y contemporaneidad.
Su reciente nombramiento como Director Artístico de Potocco, la firma italiana de mobiliario fundada en 1919 en Manzano, en la provincia de Udine, abre una oportunidad para reflexionar sobre una forma de entender el diseño que va más allá de los objetos. Más que una noticia corporativa, el nombramiento pone en diálogo dos trayectorias: la de una empresa familiar con más de un siglo de historia y la de un diseñador acostumbrado a moverse entre disciplinas, escalas y contextos culturales diversos.
Una empresa, una región y una historia
Ubicada en el noreste de Italia, la región de Udine ha sido durante décadas uno de los principales centros de producción de mobiliario de madera del país. Allí, entre talleres, fábricas y una extensa red de conocimiento productivo acumulado durante generaciones, nació Potocco hace más de cien años.
Cinco generaciones después, la empresa continúa siendo gestionada por la familia fundadora. Actualmente atraviesa un proceso de transición hacia una nueva etapa liderada por las hijas de Antonino Potocco, en una organización donde conviven tradición, innovación y una notable continuidad humana. Muchos de los trabajadores han permanecido vinculados a la empresa durante décadas, formando parte de una cultura productiva que trasciende los ciclos económicos y las tendencias del mercado.
La relación entre Agrella y Potocco comenzó mucho antes del anuncio oficial. Durante casi un año se sucedieron visitas a la fábrica, encuentros con la familia y conversaciones con los equipos de producto, operaciones y ventas. «Descubrí una compañía muy sólida, con un equipo comprometido con la excelencia y con un nivel impresionante del manejo artesanal para el mercado de lujo».
Más allá de la calidad de sus productos, encontró una organización que ha sabido evolucionar sin romper el vínculo con su historia. «Una joya de compañía que se ha mantenido constante en el tiempo, con un legado histórico impecable y que ahora requiere una nueva visión artística para posicionarse con más fuerza internacionalmente. Un proyecto de triangulación cultural, histórica y de diseño».


Investigar antes de proyectar
La investigación aparece de forma recurrente en las respuestas de Agrella. No se trata necesariamente de investigación académica, sino de una práctica proyectual basada en comprender contextos, reconstruir historias y reconocer las capas culturales que dan sentido a los objetos y a las organizaciones.
Antes de proponer cambios, Agrella pasó meses estudiando archivos, observando procesos y conversando con las personas que forman parte de la empresa. Ese trabajo permitió identificar elementos que, aunque presentes desde hace décadas, podían adquirir nuevos significados en el contexto actual.
Uno de ellos fue el color rojo. La decisión de convertirlo en un elemento central de esta nueva etapa no surgió de una tendencia gráfica ni de una búsqueda de diferenciación inmediata. Apareció durante el estudio de los archivos históricos de la empresa, donde el rojo estaba presente en antiguos materiales de comunicación, acabados y procedimientos internos.

Entre los hallazgos más significativos apareció una práctica que la empresa mantiene hasta hoy: los prototipos aprobados para producción son marcados con pintura roja y conservados en un archivo físico que documenta la historia de la compañía.
«Retomar el color rojo para conectar la historia de la marca con una visión contemporánea me pareció el inicio apropiado». Más que una decisión gráfica, el gesto resume una manera de trabajar. La investigación aparece aquí como una forma de leer la historia de una organización para proyectar sus futuros posibles.


Diseñar una narrativa
El cargo de Director Artístico ocupa un lugar particular dentro de la tradición italiana del diseño. No se limita a supervisar productos o campañas de comunicación. Implica construir una visión capaz de articular objetos, espacios, exposiciones, publicaciones, identidad visual y estrategia cultural.
«No se trata de crear imágenes bonitas para un feed, sino de crear un legado visual, de experiencia espacial y de objetos físicos».
En ese sentido, uno de los desafíos de esta nueva etapa parece estar relacionado con fortalecer la presencia internacional de Potocco a través de una narrativa más clara y coherente. No solamente para los clientes, sino también como herramienta para los equipos comerciales encargados de representar la marca en distintos mercados. Más que inventar una historia nueva, el trabajo consiste en hacer visible la historia de una empresa construida durante más de un siglo por generaciones de diseñadores, artesanos, técnicos y trabajadores.
Esa visión comienza a materializarse en el nuevo catálogo de la marca, concebido bajo la dirección de Agrella y fotografiado por Beppe Brancato, una de las figuras más reconocidas de la fotografía de mobiliario en Italia. Las imágenes fueron realizadas dentro de la propia fábrica de Manzano, donde las piezas conviven con materiales, maquinaria y los grandes galpones industriales construidos durante la expansión productiva de la posguerra.
La decisión resulta significativa. En lugar de separar los objetos de su contexto, las fotografías los reintegran a la historia material de la empresa que los produce.
Caracas, Milán, Nueva York
Aunque hoy desarrolla su trabajo entre Nueva York y Europa, Agrella reconoce la influencia persistente de su formación en Caracas y de la cultura visual venezolana. Más que una referencia formal específica, se trata de una forma de aproximarse a los proyectos.
«El factor común en todos los proyectos de RADS es precisamente el entendimiento de la raíz de las cosas, sean históricas, culturales o formales, traducidas al lenguaje contemporáneo». Su formación en Caracas, una ciudad profundamente marcada por la modernidad arquitectónica y por el diálogo entre arte, diseño y espacio público, continúa presente en su manera de pensar los proyectos. A ello se suma la experiencia adquirida posteriormente en Milán y Nueva York, dos contextos donde el diseño se entiende desde tradiciones distintas, pero igualmente influyentes.
Quizás por eso su trabajo ha logrado desplazarse con naturalidad entre arquitectura, producto, interiores, exposiciones y dirección creativa. «Mi proceso y el de mi equipo sigue siendo igual, con mucha más profundidad y eficiencia gracias a esa multiplicidad de perspectivas que otorga navegar constantemente en escalas diversas».
El nuevo rol tampoco implica una pausa en las actividades de RADS. El estudio continuará desarrollando proyectos en los ámbitos de la arquitectura, las exposiciones, el diseño de producto y la dirección creativa. Entre ellos se encuentra la colaboración con WantedDesign e ICFF, que ya trabajan en la transición de la feria hacia su nueva fecha de realización en noviembre de 2027.
Esa condición híbrida también ayuda a entender el diálogo entre el estudio y la compañía. «Primero que nada, nos escuchamos». La frase es sencilla, pero resume una parte importante de esta colaboración: la construcción de una visión compartida entre una empresa centenaria y una práctica contemporánea del diseño.

Escalar una montaña sin cima
Entre las ideas que más llamaron la atención de Agrella durante su acercamiento a la empresa aparece una expresión utilizada por Antonino Potocco y las nuevas generaciones de la familia que hoy dirigen la compañía: «escalar una montaña sin cima».
La imagen describe una actitud que parece definir tanto a la empresa como al desafío que ahora enfrenta su nuevo Director Artístico. Potocco continúa incorporando tecnologías, optimizando procesos y desarrollando estrategias relacionadas con sostenibilidad y eficiencia energética, pero sin perder de vista la continuidad de una cultura construida a lo largo de cinco generaciones.
Más que una ruptura con el pasado, la innovación aparece aquí como una práctica constante de renovación. Y quizás sea precisamente esa idea la que conecta mejor las historias de Potocco y Rodolfo Agrella. Entender que el futuro no se construye ignorando la historia, sino aprendiendo a leerla nuevamente.
Información
RADS / Rodolfo Agrella Design Studio
www.rads.group
Potocco S.p.A.
www.potocco.it














