Según algunas cifras de la United Ostonomy Associations of America, cerca de 750.000 personas en US presentan actualmente una operación de ostomía y más de 130.000 operaciones de esta naturaleza se realizan cada año. El 70% de estas intervenciones dejan a pacientes con un estómago artificial de forma permanente.  Así, miles de personas en todo el mundo llevan sus actividades de la vida diaria con una bolsa adherida al cuerpo.

Cameo es una bolsa de ostomía (Ostomy Bag) desarrollada por el estudiante Kai Lin en unos de los talleres de diseño del último año de la carrera de diseño industrial en Pratt Institute, aquí en Brooklyn NY. Un Taller de Diseño y Prototipos dirigido por el diseñador industrial Jeffrey Kapec, especialista en diseño de productos médicos y fundador del estudio Tanaka Kapec Design Group, Inc., con quien tuve el placer de trabajar a mi llegada al instituto.

Cameo proviene del nombre camaleón y se trata de un dispositivo compacto y reutilizable para intervenciones quirúrgicas de ostomía, que se expande cuando la persona necesita más capacidad. Utiliza patrones discretos para mimetizar los residuos y se pliega para un fácil drenaje.

Una ostomía es una abertura (estoma) creada quirúrgicamente a través de la cual las heces pueden salir del organismo en vez de hacerlo por el ano. Durante la cirugía se hace un agujero en el abdomen y uno de los extremos del intestino grueso, o de la vísera, se lleva al agujero en el abdomen. Después de la cirugía, una bolsa de ostomía se une a la piel alrededor del lugar de la cirugía para recoger las heces y proteger de contaminación la zona de la operación. Esta bolsa está hecha usualmente con un material plástico impermeable que evita que el contenido pueda salir o filtrarse al exterior. Normalmente son fabricadas con materiales plásticos que no producen ruido cuando la persona se mueve.

Kai Lin nació en el sur de China que llegó con sus padres a US cuando tenía 15 años y acaba de terminar sus estudios de diseño industrial en Pratt Institute. En su portafolio aparecen algunos productos que abordan temas relacionados con la salud y la medicina.

Una minuciosa investigación, en el marco de un taller de diseño de 16 semanas, permitió encontrar algunas oportunidades de diseño y desarrollar una propuesta donde se construyeron algunos prototipos que fueron testeados y validados por usuarios reales.

Pruebas con usuarios: como se pone una bolsa de ostomía.

“Los retos más difíciles de todo el proyecto fueron sin duda las limitaciones físicas que descubrí en el camino. Al principio estaba diseñado una bolsa mucho más tridimensional para que pudiera almacenar más residuos, pero luego entendí que la bolsa para ostomía tiene que ser plana porque nadie quiere tener un bulto debajo de su camisa. Además, fue muy difícil la obtención del material quirúrgico y especializado para la construcción del prototipo”, nos comenta Kai Lin sobre algunos aspectos del desarrollo.

Algunos criterios provenientes de la elaboración de prototipos.

Prototipo final: uso de una película de polipropileno con calidad médica y la exploración de diferentes patrones visuales.

Con un cierre seguro de velcro, el tubo se extiende por debajo de la entrepierna cuando se desarrolla, lo que permite que el usuario pueda drenar fácilmente sus residuos sin derramarlo en sus pantalones.

El patrón utilizado no sólo oscurece de los residuos, que poco a poco se desvanecen hacia la parte superior. Este gradiente acusa cuando la bolsa de residuos esta llena y alerta a la persona para cambiar la bolsa.

Algunos productos médicos como este, salen de los espacios clínicos y se incorporan en la vida diaria de las personas. Así, conviven de forma muy cercana con aquellos artefactos que llevan la bandera del diseño y constituyen la primera capa del paisaje del hogar: sillas, mesas y lámparas.

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Información

Kai Lin
www.behance.net

Industrial Design | Pratt Institute
www.pratt.edu