Los avances en la tecnología debido al uso de las impresoras 3D está cambiando la cara de la creación de prototipos e impactando en la democratización de los medios de fabricación con aplicaciones en el diseño, la arquitectura y la ingeniería, así como en la industria de la construcción, el sector automotriz, aeroespacial, militar. Del mismo modo que lo hace, produciendo fantásticas intersecciones, en las áreas de medicina, biotecnología, moda, joyería, educación, sistemas de información geográfica, alimentación, y muchos otros campos.

Este zapato, llamado XYZ Shoe, fue desarrollado por el diseñador neozelandés Earl Stewart, en una exploración sobre diseño y diversidad, o lo que él llama ‘diseño plural’, en su Tesis de Maestría de la Escuela de Diseño de la Victoria University of Wellington en Nueva Zelanda.

Este producto está impreso en una máquina que permite hacer una impresión 3D con el mismo modelado.

“Junto a la comprensión de la biomecánica del pie, este diseño también considera los valores culturales y biológicos que son importantes para la individualidad del usuario. El diseño plural es ayudado por la tecnología de fabricación rápida, que no tiene límites en cuanto al diseño se puede desarrollar”.

Algunas de las referencias biológicas para el XYZ.

Con el uso de analogías biológicas y la implementación de la Biomimética (Biomimicry) en los procesos de diseño,  se buscan soluciones eficientes, económicas y especialmente únicas y singulares. En el proceso se utilizaron exploraciones con precisos modelos 3D de los pies y con el diseño paramétrico se hicieron iteraciones y síntesis del crecimiento y división celular.

“El zapato es un vehículo que expresa el futuro del diseño, donde la suma de todas las partes se consideran para crear el mejor objeto disponible”.

Vale la pena revisar el proceso de desarrollo en la página de registro visual del trabajo: Carving Code. Es vasto el potencial en las aplicaciones de trabajos experimentales de este tipo. De cualquier modo, el calzado no es una mera y superficial aplicación, por el contrario se trata de un producto de uso cotidiano, de altísima rotación, cercano al cuerpo y con grandes solicitudes en términos de estructura y materiales. La posibilidad de adaptar e imprimir nuestros propios zapatos a muy bajo costo, definitivamente nos pone a caminar hacia el futuro.

Exoesqueleto Cortex, 2013, del diseñador de Singapur Jake Evill.

En los últimos años hemos podido ver como se repite ese patrón ‘celular’ en productos que atraviesan procesos digitales y emergen de las impresoras 3D. Una geometría utilizada con diferentes materiales en formas expanden la poderosa idea de la producción individualizada y propósito puntual. Un buen ejemplo es el proyecto Cortex, una férula que sustituye el tradicional ‘yeso’ utilizado en fracturas y que se produce a partir de la lectura de la radiografía del paciente. Cortex fue desarrollado por diseñador de Singapur Jake Evill.

Ambos proyectos bajo la mira del diseñador Stevens Ross, investigador y docente en programa de Master de la Escuela de Diseño en la de la Victoria University en Nueva Zelanda.
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Información

Earl Stewart
www.cargocollective.com/earlstewart