Diseñar dentro de las restricciones: entre la belleza y la eficiencia

La semana pasada, el diseñador británico Tom Broughton, fundador de Cubitts, estuvo en Pratt Institute hablando sobre el diseño de anteojos (spectacles). Un objeto cuya configuración básica parece ofrecer poco espacio para la innovación. Una estructura que sostiene dos lentes frente a los ojos y se apoya sobre la nariz y las orejas. Dentro de esas condiciones aparentemente rígidas existe un enorme territorio para explorar materiales, proporciones, mecanismos, procesos de fabricación y relaciones con el cuerpo.
Broughton recordó algo que conocemos bien. Los anteojos son originalmente un producto médico que terminó incorporado al mundo de la moda. Un dispositivo para corregir la visión convertido también en una expresión de identidad personal. Su empresa, fundada en Londres en 2013, ha construido alrededor de este objeto cotidiano una práctica de diseño y fabricación que resume con la expresión Precision with Soul.
Las restricciones, los constraints, han sido siempre parte del territorio del diseño. En 2016, durante un proyecto que desarrollamos en Cuba bajo la premisa de Diseñar con Recursos Limitados, exploramos esta condición estableciendo una analogía con los proyectos que hemos desarrollado en la escuela para la NASA. Contextos radicalmente diferentes donde las posibilidades de un proyecto están definidas por los recursos disponibles. Materiales, tecnologías, procesos, tiempo y condiciones de uso establecen límites, pero también ayudan a encontrar nuevas soluciones. Muchas de estas restricciones nacen de condiciones relacionadas con la salud y el bienestar. En 2012, la exposición Born Out of Necessity, organizada por el MoMA, reunía objetos surgidos de necesidades fundamentales, emergencias médicas y situaciones de riesgo. Más recientemente, la pandemia de COVID-19 transformó de manera repentina las condiciones para diseñar, fabricar y utilizar productos. Evitar el contacto físico se convirtió en una nueva restricción que obligó a reconsiderar objetos e interacciones que parecían definitivamente resueltos.
El diseño de productos médicos para niños es un buen ejemplo de cómo estas restricciones pueden convertirse en oportunidades. Aquí se cruzan dos territorios particularmente complejos, las exigencias de seguridad, higiene y funcionamiento de los dispositivos médicos y las condiciones físicas, cognitivas y emocionales de los niños. Diseñar dentro de este marco requiere mucho más que incorporar colores, personajes o formas divertidas.
En 2012, la diseñadora japonesa Hikaru Imamura desarrolló Novel Hospital Toys, una colección de modelos y materiales gráficos que ayudan a los niños a comprender los procedimientos y equipos hospitalarios. En 2017, la mexicana Renata Souza presentó Thomy, un kit para la administración de insulina en niños con diabetes tipo 1. Ambos son proyectos académicos publicados anteriormente en di-conexiones, donde las condiciones médicas se convierten en el punto de partida de las propuestas.


Más recientemente, IDEO Play Lab colaboró con Playhouse MD en el desarrollo de productos para el cuidado pediátrico. A partir de investigaciones con niños, familias y profesionales de la salud, el equipo exploró cómo incorporar el juego y la familiaridad en objetos como aspiradores nasales y dispensadores de medicamentos. El proceso debía responder también a restricciones de seguridad, limpieza, fabricación, costo y regulación médica. Los primeros productos llegaron al mercado en 2025.
En estos proyectos, las restricciones no aparecen únicamente como requisitos que deben cumplirse al final del proceso. Forman parte de las decisiones que orientan la investigación, la configuración y el funcionamiento de los objetos. Las restricciones cambian con la historia, la tecnología y las condiciones de vida, pero lo que permanece es la responsabilidad del diseño de darles forma.

En un momento en el que los proyectos de diseño se acompañan de extensas narrativas sobre procesos, experiencias e impactos, vale la pena regresar a una pregunta esencial. ¿No es precisamente en la forma de los objetos, en esa tensión permanente entre belleza y eficiencia, donde el diseño termina demostrando su verdadero valor?
Referencias
Lawson, Bryan. How Designers Think: The Design Process Demystified. 4th ed. Oxford: Architectural Press, 2005.
Norman, Donald A. The Design of Everyday Things. Revised and expanded ed. New York: Basic Books, 2013.
Pye, David. The Nature and Aesthetics of Design. Rev. ed. London: Herbert Press, 1978.















