di-conexiones 2025: insistir, narrar, conectar

Vivimos un momento complejo. La inestabilidad política, social y económica atraviesa la vida cotidiana de millones de personas en distintas partes del mundo. Las tensiones son múltiples, persistentes, y a menudo se expresan como desconfianza, agotamiento o cinismo. El diseño no tiene todas las respuestas, ni puede —ni debe— presentarse como solución universal. Pero sí puede contribuir, desde su especificidad, a mejorar la calidad de vida, a imaginar alternativas posibles y, sobre todo, a sostener una cierta idea de esperanza en un planeta cada vez más fragmentado.
En ese contexto, di-conexiones cumplió en 2025 dieciséis años de trabajo continuo dedicados a la promoción, reflexión y divulgación del diseño industrial y la cultura material. Lo que comenzó como una plataforma personal se ha consolidado, con el tiempo, como un espacio colectivo, alimentado por autores, diseñadores, educadores, estudiantes, investigadores y lectores que comparten una preocupación común: entender el diseño no solo como producción de objetos, sino como práctica cultural, técnica y ética situada en el mundo.
Este año, más que nunca, el eje estuvo puesto en las narrativas del diseño: en cómo se cuentan los procesos, en qué discursos se construyen alrededor de los objetos, y en qué tensiones aparecen cuando el relato comienza a dominar —o a desplazar— la práctica. Textos como Narrativas que atraen al diseño: cuando el discurso domina la práctica abrieron un espacio crítico para pensar esa relación inestable entre forma, argumento y legitimación. Otros artículos abordaron esa misma tensión desde ángulos muy distintos: la geometría como arquetipo y estructura en Los hexágonos y el diseño; la autonomía, la ética y la tecnología en Sarco Pod; el diseño solidario y la dignidad en contextos de emergencia en Fire for Life; el aprendizaje desde la observación cotidiana en Lo que los diseñadores podemos aprender de la caja de toques escrito por José de la O; o la entrevista a Matali Crasset por Enrique D’Amico donde el diseño aparece como una forma de fantasía situada entre la antropología, la intuición y el proyecto.

Entrevistas, miradas externas y colaboraciones ampliaron el campo de discusión, evitando una voz única y reforzando el carácter colectivo de la plataforma. Ese equilibrio entre edición, curaduría y autoría compartida ha sido siempre uno de los principios de di-conexiones.
En 2025 también se sumaron nuevos colaboradores a la lista de autores de la plataforma. Johanna Zárate, diseñadora e investigadora colombiana, aportó una mirada crítica sobre materialidad y procesos contemporáneos; Camilo Angulo, desde Colombia, amplió la reflexión sobre diseño, tecnología y cultura visual; José de la O, diseñador y académico mexicano radicado en Estados Unidos y profesor en el departamento de diseño industrial de Pratt Institute, contribuyó con textos que cruzan práctica profesional, pedagogía y pensamiento crítico; y Francisco Tardini, diseñador argentino, sumó perspectivas vinculadas a industria, innovación y los biomateriales. Sus textos no solo enriquecen el contenido, sino que refuerzan la dimensión iberoamericana y distribuida del proyecto.
El trabajo editorial de di-conexiones estuvo acompañado, una vez más, por experiencias presenciales y procesos colectivos. En junio de 2025, el Taller de Diseño de Luminarias con Criterios de Economía Circular, dictado por el diseñador catalán Àlex Jiménez, de Nutcreatives en Barcelona, durante la Caracas Design Week, activó una reflexión concreta sobre materiales, producción responsable y ciclos de vida. El taller se realizó en la Academia de Diseño UCAB-Prodiseño y fue organizado por el Parque Cultural Hacienda La Trinidad, un espacio que se ha consolidado como plataforma cultural para el diseño en Caracas, articulando formación, exhibición y divulgación. Esa experiencia volvió a poner en evidencia la importancia de los espacios culturales como mediadores entre diseño, sociedad y contexto.

En noviembre de 2025, di-conexiones estuvo directamente involucrado en el 3er Foro Iberoamericano de Investigación y Diseño, celebrado en Madrid, una iniciativa organizada por la Asociación Iberoamérica Diseña. El foro propuso «dibujar el mapa de la investigación en el diseño iberoamericano» no como un ejercicio cartográfico cerrado, sino como un proceso abierto de reconocimiento, intercambio y construcción colectiva. Mesas de discusión, ponencias y encuentros informales permitieron visibilizar prácticas diversas, tensiones compartidas y desafíos comunes en educación, investigación, industria y divulgación del diseño.

Todo este trabajo está profundamente atravesado por mi práctica académica y profesional en Nueva York, y particularmente en Pratt Institute. La experiencia docente, el diálogo cotidiano con estudiantes de distintas procedencias, la cercanía con debates contemporáneos sobre tecnología, sostenibilidad, envejecimiento, biónica o ética del diseño, alimentan de manera constante los contenidos editoriales de di-conexiones. Al mismo tiempo, la plataforma mantiene una conexión activa con Venezuela y con proyectos iberoamericanos, funcionando como un puente entre geografías, tiempos y escalas distintas.



No podemos cerrar una nota sobre 2025 sin mencionar la desaparición física de figuras fundamentales para la cultura del diseño y la arquitectura contemporánea. El fallecimiento del diseñador argentino radicado en España Jorge Pensi, ampliamente reconocido por la silla Toledo de 1986 —una de las piezas más reconocidas del diseño industrial español contemporáneo—, marcó la partida de una generación que entendió el diseño como síntesis entre industria, elegancia y uso cotidiano. A ello se suma la muerte del arquitecto estadounidense-canadiense Frank Gehry, figura tan influyente como controversial, conocido por obras icónicas como el Museo Guggenheim de Bilbao, pero también por su incursión en el diseño de objetos, como la Wiggle Side Chair de 1972, que tensionó los límites entre mobiliario, escultura y materialidad. En este mismo año, el diseño perdió también a Giorgio Armani, cuya obra redefinió durante décadas la relación entre forma, cuerpo, industria y cultura, extendiendo la noción de diseño más allá del objeto para convertirla en un sistema coherente de lenguaje, estilo y producción. Sus trayectorias, distintas pero complementarias, recuerdan la amplitud del campo del diseño y su impacto profundo en la vida material contemporánea.
Finalmente, 2025 fue también un año de trabajo silencioso pero sostenido: la actualización de listas de recursos, la ampliación de repositorios de enlaces, la revisión de archivos y referencias históricas, y la incorporación de nuevos materiales que fortalecen el valor de di-conexiones como herramienta de consulta. Ese trabajo de fondo, menos visible, es parte esencial de la lógica del proyecto: documentar, ordenar, conectar.
A quienes escriben, leen, comparten, critican y acompañan este espacio, gracias. di-conexiones sigue siendo un ejercicio de insistencia: insistir en el diseño como campo de pensamiento, como práctica situada y como forma de conversación. En tiempos inciertos, seguir narrando, conectando y reflexionando también es una manera de resistir.
Ignacio Urbina
Editor en di-conexiones















